Categoría: Libros

Oraciones de los Santos

Apocalipsis 8:3

Otro ángel vino y se puso junto al altar con un badil de oro. Se le dieron muchos perfumes para que, con las oraciones de todos los santos, los ofreciera sobre el altar de oro colocado delante del trono

Las vinajeras

Los 2 vasos llenos de Miel y Hiel que calmó la sed de Nuestro Señor, son dos jarras pequeñas usadas en la Santa Misa, para contener el agua y el vino que se utilizarán. Pueden hacerse de distintas formas y tamaños, pero usualmente tienen asas y alguna pieza que permita taparlas.
Se recomienda fabricarlas en cristal, porque se limpian fácilmente, se evita la reacción del vino con un metal, y su transparencia evita confundir el agua y el vino. Pero también pueden hacerse de algún otro material. En este caso es aconsejable ponerle una V (Vinum) a la vinajera del vino y una A (aqua) a la del agua, para poder distinguirlas fácilmente.
Es usual que las vinajeras se coloquen sobre una bandeja especialmente hecha para éstas, que permite transportarlas con facilidad.
Antes de la Misa, deben colocarse sobre la credencia con suficiente agua y vino. De ahí son llevadas al altar para preparar el cáliz. Después, se regresan a la credencia. Si los fieles presentan el vino al sacerdote en el ofertorio, se colocan en una mesa fuera del presbiterio, donde las toman los fieles. Una vez preparado el cáliz, se llevan a la credencia. En caso de que las abluciones se hagan en el altar, son llevadas nuevamente para ello

El velo del cáliz

es un pequeño paño del mismo color y tela de la casulla (o siempre blanco), que sirve para cubrir todo el cáliz desde el comienzo de la misa hasta el ofertorio; y luego, después las abluciones. No es obligatorio usarlo, pero la Instrucción General del Misal dice que es un uso loable (núm. 118).
La presencia de cortinas y velos en la liturgia se debe al culto judío. Por ejemplo, a la entrada del santuario en el templo de Jerusalén, el velo era una señal de reverencia ante el misterio de la “Shekinah”, la presencia divina.
El velo es un signo de la necesidad de no tocar con las manos impuras, cosas sagradas: un símbolo de la pureza espiritual de la necesidad de estar más cerca de Dios. Si la liturgia se compone de símbolos, esta es una de las más importantes. En principio, los vasos sagrados, cuando no esté en uso, siempre están velados para aludir a la riqueza que se esconde allí. Es por ello que el cáliz debe cubrirse cuando no se usa.

Alzar las manos del sacerdote


Éxodo
17:11 Mientras Moisés tenía las manos alzadas, vencía Israel; pero cuando las bajaba, vencía Amalec.17:12 Como los brazos de Moisés se cansaran, ellos tomaron una piedra y se la pusieron debajo para que se sentase; mientras, Aarón y Jur le sostenían los brazos, uno a cada lado.Así resistieron sus brazos hasta la puesta del sol.

Cruz

Ezequiel 9

4 y Yahvé le dijo: «Recorre la ciudad, Jerusalén, y marca una cruz en la frente de los hombres que gimen y lloran por todas las abominaciones que se cometen en ella.»

Purificador

lienzos que sirvieron para sepultarle


El purificador es un paño rectangular que se suele plegar longitudinalmente, que suele tener una cruz o símbolo litúrgico estampada en el centro. Se utiliza a modo de toalla en la limpieza de los vasos sagra­dos o la cruz cuando es besada. No se debe adornar en exceso y debería ser de lino blanco o de otro tejido absorbente.
Antes de la Misa se coloca sobre el cáliz, y encima del purificador se dispone la patena con la hostia de mayor tamaño. En el ofertorio, antes de preparar el cáliz, se coloca a la derecha del corporal, y de ahí es tomado para ser usado por el sacerdote. Tras las abluciones, se vuelve a colocar encima del cáliz, como al inicio de la Misa.
El purificador se adoptó como diferente del paño del lavabo en el siglo XIV pero todavía en el siglo XVI no era constante la distinción de estas dos prendas. Se usa para purificar el cáliz.

La biblia en la Misa


I Samuel 29,7

Tobías 10, 12; 10, 13;

San Marcos 5, 34

San Lucas 7, 50; 8, 48

II Timoteo 2, 22

Vete en Paz

Objetos Litúrgicos: La palia


es una pieza de tela cuadrada, reforzada de cartón o madera en su interior, que se coloca sobre el cáliz. La parte superior de la palia se puede adornar ricamente. Si tiene forma redonda se llama hijuela. Su uso es optativo, conforme a la Instrucción General del Misal Romano (n. 142). Sin embargo, es muy conveniente usarla para evitar que el polvo o los insectos entren dentro del cáliz.
Antes de la Misa se coloca sobre la patena con la hostia que, a su vez, se coloca sobre el purificador puesto sobre el cáliz. En el ofertorio se quita para la presentación de los dones y, tras la presentación del vino, se coloca directamente sobre el cáliz. Se vuelve a quitar en el momento de la epíclesis, y se regresa tras la consagración del vino. Nuevamente se quita en el momento de la fracción del pan. Si un diácono asiste a la Misa, él debe de quitarla y ponerla; de lo contrario lo hace el sacerdote. Cuando se descubre el cáliz, la palia suele colocarse sobre el purificador para que el sacerdote pueda tomarla con mayor facilidad.
Representa la roca del sepulcro de Cristo

Cáliz

El cáliz es el vaso sagrado que se usa para consagrar la Sangre de Cristo en la Misa.
El cáliz debe ser un vaso bello. En cuanto a su forma, la Instrucción General del Misal Romano dispone que corresponde al artista fabricarlos de acuerdo a las costumbres, con tal de que sean adecuados para su uso y se distingan de los destinados al uso cotidiano (n. 332). Sin embargo, parece preferible la forma tradicional: con una copa y una base amplia y estable, porque evita accidentes con la Preciosa Sangre y es una símbolo eucarístico familiar para el pueblo.
Los cálices deben fabricarse de un metal noble, o de otros materiales sólidos, como el ébano, si lo autoriza la Conferencia Episcopal y la Sede Apostólica. (IGMR, n. 329). Un cáliz de cristal o de cerámica se puede romper con facilidad. En cualquier caso, la copa debe ser de un material que no absorba líquidos, aunque el pie puede ser de otros materiales (IGMR n. 330). Sin embargo, si la copa es de un metal oxidable o menos noble que el oro, debe dorarse por dentro (IGMR, n. 328), como reverencia hacia la Sangre de Cristo.
Los cálices deben de ser bendecidos por el obispo o por el sacerdote antes de ser usados. (Ceremonial de Obispos n. 986 e IGMR n. 333).
Etim.: latín calix, taza, copa, vasija donde se bebe.Recipiente en forma de copa con ancha apertura. En la Liturgia cristiana, el cáliz es el vaso sagrado por excelencia, indispensable para el sacrificio de la Santa Misa ya que debe contener el vino que se convierte en la Sangre Preciosísima de Cristo.
El cáliz nos recuerda ciertos pasajes bíblicos en los cuales Jesús asocia a si mismo y de una nueva manera, el uso de una copa: los discípulos ¨tomarán de la copa que Jesús tomarᨠ(Mc 10: 38). En al Última Cena, la copa contenía vino que ¨es Su Sangre¨, y en Getsemaní Jesús ora para que si es posible, se aparte de él ¨la copa¨.
Su forma, materia y estilo han variado mucho en el curso de la historia. Los cálices solían ser de oro y tenían a veces un valor extraordinario. Debe, preferiblemente, para el cáliz metales preciosos. No puede ser hecho de ningún material que absorba líquidos. El pie o soporte puede ser de otra materia. El Cáliz debe consagrarse exclusiva y definitivamente para el uso sagrado en la Santa Misa

La Biblia en Misa


Apocalipsis 19:9 Luego me dice: «Escribe: Dichosos los invitados al banquete de bodas del Cordero.» Me dijo además: «Estas son palabras verdaderas de Dios.»