Fin del hombre

«Todos los hombres son llamados al mismo fin: Dios» (Catecismo, 1878). Venimos de Dios y a Dios volvemos. El fin del hombre es la gloria eterna con Dios en la visión Beatífica. El hombre fue creado para el Cielo: «Los que mueren en la gracia y la amistad de Dios y están perfectamente purificados, vivenSigue leyendo “Fin del hombre”

LA DOXOLOGÍA FINAL

La doxología final “Tuyo es el reino, tuyo el poder y la gloria por siempre Señor” vuelve a tomar, implícitamente, las tres primeras peticiones del Padrenuestro: la glorificación de su Nombre, la venida de su Reino y el poder de su Voluntad salvífica. Pero esta repetición se hace en forma de adoración y de acciónSigue leyendo “LA DOXOLOGÍA FINAL”

Al pedir ser liberados del Maligno

oramos igualmente para ser liberados de todos los males, presentes, pasados y futuros de los que él es autor o instigador. En esta última petición, la Iglesia presenta al Padre todas las desdichas del mundo. Con la liberación de todos los males que abruman a la humanidad, implora el don precioso de la paz ySigue leyendo “Al pedir ser liberados del Maligno”

Ven Señor Jesús

La victoria sobre el “príncipe de este mundo” (Jn 14, 30) se adquirió de una vez por todas en la Hora en que Jesús se entregó libremente a la muerte para darnos su Vida. Es el juicio de este mundo, y el príncipe de este mundo está “echado abajo” (Jn 12, 31; Ap 12, 11)Sigue leyendo “Ven Señor Jesús”

El demonio

Homicida desde el principio , mentiroso y padre de la mentira” (Jn 8, 44), “Satanás, el seductor del mundo entero” (Ap 12, 9), es aquél por medio del cual el pecado y la muerte entraron en el mundo y, por cuya definitiva derrota toda la creación entera será “liberada del pecado y de la muerte”Sigue leyendo “El demonio”

No nos dejes caer en tentación

este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo “No nos dejes caer en tentación”

Jesús en el Apocalipsis

La imaginería del Reino inunda el Libro bíblico del Apocalipsis. En él se habla de Jesús como el Primogénito de los muertos y el soberano de los reyes de la tierra, rememorando lo que se dijo de David en el Salmo 89, 28: Yo lo construiré mi primogénito, el más eximio entre los reyes deSigue leyendo “Jesús en el Apocalipsis”

Mi sangre es tuya

Tengo vocación de apóstol… Quisiera recorrer la tierra, predicar tu nombre y plantar tu cruz gloriosa en suelo infiel. Pero Amado mío, una sola misión no sería suficiente para mí. Quisiera anunciar el Evangelio al mismo tiempo en las 5 partes del mundo, y hasta las islas más remotas… Quisiera ser misionero no sólo duranteSigue leyendo “Mi sangre es tuya”

Monte Sión

No debe de sorprendernos saber que cuando acudimos a Misa, vamos a la morada del Rey David: “Os habéis acercado al Monte Sión, a la ciudad del Dios Vivo”. La Jerusalén celestial, y a miríadas de ángeles en asamblea gozosa, y a la iglesia (ekklesia) de los primogénitos (Hb, 12, 22). Aunque la Jerusalén terrenalSigue leyendo “Monte Sión”

Ven Señor Jesús

Esta petición es el Marana Tha, el grito del Espíritu y de la Esposa: “Ven, Señor Jesús”: «Incluso aunque esta oración no nos hubiera mandado pedir el advenimiento del Reino, habríamos tenido que expresar esta petición , dirigiéndonos con premura a la meta de nuestras esperanzas. Las almas de los mártires, bajo el altar, invocanSigue leyendo “Ven Señor Jesús”