Obedecer humildemente a Ejemplo de Cristo

¿Pero qué tiene de raro el que tú, polvo y nada, obedezcas por amor de Dios a superiores de tu misma condición humana, si el Hijo de Dios, Omnipotente y Altísimo «por medio del cual fueron hechas todas las cosas, y sin, él cual, nada de lo que existe podría existir. Se hizo obediente aSigue leyendo «Obedecer humildemente a Ejemplo de Cristo»

¿Deberíamos esperar a que los obispos eliminen la recepción de la Comunión en la mano, o deberíamos intervenir los laicos?

A menudo puede ser complicado para los laicos discernir cómo actuar. Nuestra época es un tiempo especial para el laicado, como el Concilio Vaticano II señaló. Los laicos están llamados para comenzar a catequizar y mostrar la belleza, grandeza y singularidad de la Eucaristía. Ciertamente, hombres y mujeres, laicos individuales, familias católicas e incluso gruposSigue leyendo «¿Deberíamos esperar a que los obispos eliminen la recepción de la Comunión en la mano, o deberíamos intervenir los laicos?»

Nada más valioso que Cristo

Por tanto, que nada de lo que haces te parezca grande. Nada te parezca verdaderamente importante, ni sublime, ni admirable, ni precioso, ni realmente laudable ni deseable sino lo eterno.3:8 Y más aún: juzgo que todo es pérdida ante la sublimidad del conocimiento de Cristo Jesús, mi Señor, por quien perdí todas las cosas, ySigue leyendo «Nada más valioso que Cristo»

La Eucaristía y la Sagrada Comunión

La Eucaristía y la Sagrada Comunión Excelencia, usted dijo antes que la solución a la actual crisis de la Iglesia es “redescubrir lo sobrenatural” y “dar primacía a lo sobrenatural en la vida de la Iglesia” a través de un enfoque renovado de la oración y de la Sagrada Eucaristía. ¿Puede volver ahora al misterioSigue leyendo «La Eucaristía y la Sagrada Comunión»

Como

Este “como” no es el único en la enseñanza de Jesús: «Sed perfectos “como” es perfecto vuestro Padre celestial» (Mt 5, 48); «Sed misericordiosos, “como” vuestro Padre es misericordioso» (Lc 6, 36); «Os doy un mandamiento nuevo: que os améis los unos a los otros. Que “como” yo os he amado, así os améis tambiénSigue leyendo «Como»

El Nombre de Dios Santo

El Nombre de Dios Santo se nos ha revelado y dado, en la carne, en Jesús, como Salvador (cf Mt 1, 21; Lc 1, 31): revelado por lo que Él es, por su Palabra y por su Sacrificio (cf Jn 8, 28; 17, 8; 17, 17-19). Esto es el núcleo de su oración sacerdotal: “PadreSigue leyendo «El Nombre de Dios Santo»

Que estás en el cielo

El símbolo del cielo nos remite al misterio de la Alianza que vivimos cuando oramos al Padre. Él está en el cielo, es su morada, la Casa del Padre es, por tanto, nuestra “patria”. De la patria de la Alianza el pecado nos ha desterrado (cf Gn 3) y hacia el Padre, hacia el cielo,Sigue leyendo «Que estás en el cielo»

Bueno, bello y Verdadero

4:8 Por lo demás, hermanos, todo cuanto hay de verdadero, de noble, de justo, de puro, de amable, de honorable, todo cuanto sea virtud o valor, tenedlo en aprecioFilipenses

Felipenses

2:5  Tened entre vosotros los mismos sentimientos que Cristo:2:6  El cual, siendo de condición divina, no codició el ser igual a Dios2:7  sino que se despojó de sí mismo tomando condición de esclavo. Asumiendo semejanza humana y apareciendo en su porte como hombre,2:8  se rebajó a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte y una muerte de cruz.2:9  Por esoSigue leyendo «Felipenses»