Sobre la importancia de la FILOSOFÍA

En primer lugar, la filosofía, si se emplea debidamente por los sabios, puede de cierto allanar y facilitar de algún modo el camino a la verdadera fe y preparar convenientemente los ánimos de sus alumnos a recibir la revelación; por lo cual, no sin injusticia, fue llamada por los antiguos, «ora previa institución a laSigue leyendo «Sobre la importancia de la FILOSOFÍA»

Homösęxüålįdąd

Dos personas del mismo sexo pecan gravemente cuando buscan placer venéreo en el otro (cf. Lev 18,22 y 20,13; Rm 1,24- 28; 1 Cor 6,9- 10; 1 Tim 1,10; Jd 7). Los actos homosexuales “bajo ninguna circunstancia pueden ser aprobados” (Catecismo de la Iglesia católica, 2357). Por consiguiente, es contraria a la ley natural ySigue leyendo «Homösęxüålįdąd»

EL CREDO

.«El reino de Dios, que ha tenido en la Iglesia de Cristo sus comienzos aquí en la tierra, no es de este mundo, cuya figura pasa, y también que sus crecimientos propios no pueden juzgarse idénticos al progreso de la cultura de la humanidad o de las ciencias o de las artes técnicas, sino queSigue leyendo «EL CREDO»

La Paz y el descanso hay que buscarlos en Dios más que en los bienes materiales

Romanos11:33 ¡Oh abismo de riqueza, de sabiduría y de ciencia el de Dios! ¡Cuán insondables son sus designios e inescrutables sus caminos!11:34 En efecto, ¿quién conoció el pensamiento de Señor? O ¿quién fue su consejero? O ¿quién le dio primero que tenga derecho a la recompensa?11:35 Porque de él, por él y para él sonSigue leyendo «La Paz y el descanso hay que buscarlos en Dios más que en los bienes materiales»

Sacar un bien de un mal

Así, con el tiempo, se puede descubrir que Dios, en su providencia todopoderosa, puede sacar un bien de las consecuencias de un mal, incluso moral, causado por sus criaturas: “No fuisteis vosotros, dice José a sus hermanos, los que me enviasteis acá, sino Dios […] aunque vosotros pensasteis hacerme daño, Dios lo pensó para bien,Sigue leyendo «Sacar un bien de un mal»

Prepárate

pues como bueno y leal servidor de Cristo a llevar animoso la cruz de tus sufrimientos, como la llevó el Señor, quien por tu amor fue clavado en la cruzPrepárate a sufrir muchas contrariedades y diversas molestias en esta vida miserable, porque así será dondequiera que estuvieres, y así te parecerá en cualquier sitio dondeSigue leyendo «Prepárate»

Tribulación

Los que aman a Jesús por lo que Él es, y no por los consuelos que regala, lo bendicen igualmente en las tribulaciones y en las angustias del espíritu, como en los momentos de mayor consolación. Y si Él no les quisiera dar consuelos, igualmente lo bendecirían y alabarían. 5:3 Más aún; nos gloriamos hastaSigue leyendo «Tribulación»

No nos dejes caer en la tentación

El Espíritu Santo nos hace discernir entre la prueba, necesaria para el crecimiento del hombre interior (cf Lc 8, 13-15; Hch 14, 22; 2 Tm 3, 12) en orden a una “virtud probada” (Rm 5, 3-5), y la tentación que conduce al pecado y a la muerte (cf St 1, 14-15). También debemos distinguir entreSigue leyendo «No nos dejes caer en la tentación»

Nuestras deudas

No hay límite ni medida en este perdón, esencialmente divino (cf Mt 18, 21-22; Lc 17, 3-4). Si se trata de ofensas (de “pecados” según Lc 11, 4, o de “deudas” según Mt 6, 12), de hecho nosotros somos siempre deudores: “Con nadie tengáis otra deuda que la del mutuo amor” (Rm 13, 8). LaSigue leyendo «Nuestras deudas»

Vence al mal con el bien

12:17 Sin devolver a nadie mal por mal; procurando el bien ante todos los hombres;12:18 en lo posible, y en cuanto de vosotros dependa, en paz con todos los hombres;12:19 no tomando la justicia por cuenta vuestra, queridos míos, dejad lugar a la ira, pues dice la Escritura: Mía es la venganza; yo daré elSigue leyendo «Vence al mal con el bien»