Sola fides»: Sólo la fe

Se dice que la salvación viene por la fe y no por las obras. En esto la Iglesia ha sido clara: la salvación viene de Dios por el sacrificio de su Hijo Jesucristo en la cruz y es dada al hombre por fe, aún sin merecerlo; pero esta fe si es sincera se transforma enSigue leyendo «Sola fides»: Sólo la fe»

El Purgatorio

Es la «prisión» de los espíritus donde, segun San Pedro, Jesús se dirigió primero a anunciar la salvación (1 Pedro 3, 19-20). Los judíos lo llamaron Sheol. El nuevo testamento griego lo llama Hades (como distinto de la Gehenna, el lugar del fuego infernal), los católicos le llamamos purgatorio. Los primeros cristianos conocían eso. SiSigue leyendo «El Purgatorio»

El Purgatorio en la fe de nuestros hermanos Judíos

Hay un estadio intermedio entre la tierra y el cielo. Los israelitas lo llaman el Sheol, morada de los muertos. Y los Judíos contemporáneos a Jesús creían fervientemente que las almas de quienes habían sido fieles a Dios serían «liberadas… de las profundidades del Sheol» Salmo 86, 13. Los judíos piadosos, de entonces y deSigue leyendo «El Purgatorio en la fe de nuestros hermanos Judíos»

Un pan Sagrado

(comparación del antiguo y nuevo testamento)Levítico 24:9 Será para Aarón y sus hijos, y lo comerán en lugar sagrado; porque es cosa sacratísima, tomada de los manjares que se abrasan para Yahvé. Es decreto perpetuo.»Evangelio según San Juan 6:35 Les dijo Jesús: «Yo soy el pan de vida. El que venga a mí, no tendráSigue leyendo «Un pan Sagrado»

La miseria humana

“Bajo sus múltiples formas —indigencia material, opresión injusta, enfermedades físicas o psíquicas y, por último, la muerte—, la miseria humana es el signo manifiesto de la debilidad congénita en que se encuentra el hombre tras el primer pecado de Adán y de la necesidad que tiene de salvación. Por ello, la miseria humana atrae laSigue leyendo «La miseria humana»

Las obras de misericordia

son acciones caritativas mediante las cuales ayudamos a nuestro prójimo en sus necesidades corporales y espirituales (cf. Is 58, 6-7; Hb 13, 3). Instruir, aconsejar, consolar, confortar, son obras espirituales de misericordia, como también lo son perdonar y sufrir con paciencia. Las obras de misericordia corporales consisten especialmente en dar de comer al hambriento, darSigue leyendo «Las obras de misericordia»

El amor a los pobres

Dios bendice a los que ayudan a los pobres y reprueba a los que se niegan a hacerlo: “A quien te pide da, al que desee que le prestes algo no le vuelvas la espalda” (Mt 5, 42) “Gratis lo recibisteis, dadlo gratis” (Mt 10, 8). Jesucristo reconocerá a sus elegidos en lo que hayanSigue leyendo «El amor a los pobres»

La ayuda directa

constituye una respuesta apropiada a necesidades inmediatas, extraordinarias, causadas por ejemplo por catástrofes naturales, epidemias, etc. Pero no basta para reparar los graves daños que resultan de situaciones de indigencia ni para remediar de forma duradera las necesidades. Es preciso también reformar las instituciones económicas y financieras internacionales para que promuevan y potencien relaciones equitativasSigue leyendo «La ayuda directa»

Las naciones ricas

tienen una responsabilidad moral grave respecto a las que no pueden por sí mismas asegurar los medios de su desarrollo, o han sido impedidas de realizarlo por trágicos acontecimientos históricos. Es un deber de solidaridad y de caridad; es también una obligación de justicia si el bienestar de las naciones ricas procede de recursos queSigue leyendo «Las naciones ricas»

La huelga

es moralmente legítima cuando constituye un recurso inevitable, si no necesario para obtener un beneficio proporcionado. Resulta moralmente inaceptable cuando va acompañada de violencias o también cuando se lleva a cabo en función de objetivos no directamente vinculados con las condiciones del trabajo o contrarios al bien común Es injusto no pagar a los organismosSigue leyendo «La huelga»