Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por Jesucristo nuestro Señor
Archivo diario: 21/09/2014
Evangelio
Aleluya, aleluya.Ábrenos el corazón, Señor, para que aceptemos las palabras de tu Hijo.Aleluya EVANGELIOMt 20, 1-16. Lectura del santo Evangelio según san Mateo. En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola: «El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después deSigue leyendo «Evangelio»