Oh Dios, protector de los que en ti esperan, sin ti nada es fuerte ni santo; multiplica sobre nosotros los signos de tu misericordia, para que, bajo tu guía providente, de tal modo nos sirvamos de los bienes pasajeros, que podamos adherirnos a los eternos. Por nuestro Señor Jesucristo
Archivo diario: 26/09/2014
Evangelio
Aleluya, aleluya.Jesucristo vino a servir y a dar su vida por la salvación de todos.Aleluya EVANGELIOLc 9, 18-22. Lectura del santo Evangelio según san Lucas. Una vez que Jesús estaba orando solo, en presencia de sus discípulos, les preguntó:–¿Quién dice la gente que soy yo?Ellos contestaron:–Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros dicenSigue leyendo «Evangelio»