La sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos purifica de todo pecado. Por medio de él tenemos acceso al Padre en un solo Espíritu.
Camino de crecimiento espiritual hacia Cristo Jesús
La sangre de Jesús, el Hijo de Dios, nos purifica de todo pecado. Por medio de él tenemos acceso al Padre en un solo Espíritu.
Cristiano Católico Apostólico y Romano Ver más entradas