Escucha, Señor, nuestra oración matutina y con la luz de tu misericordia alumbra la oscuridad de nuestro corazón: para que, habiendo sido iluminados por tu claridad, no andemos nunca tras las obras de las tinieblas. Por nuestro Señor Jesucristo
Archivo diario: 29/07/2014
Evangelio
Aleluya, aleluya.«Marta, Marta, andas inquieta y preocupada con muchas cosas; 42 solo una es necesaria. María, pues, ha escogido la parte mejor, y no le será quitada». Aleluya. EVANGELIOJn 11, 1-2.32-45 Acláranos la parábola de la cizaña en el campo. Lectura del santo Evangelio según san Juan Había caído enfermo un cierto Lázaro, de Betania,Sigue leyendo «Evangelio»