Oh Dios, que has preparado bienes inefables para los que te aman, infunde tu amor en nuestros corazones, para que, amándote en todo y sobre todas las cosas consigamos alcanzar tus promesas, que superan todo deseo. Por nuestro Señor Jesucristo.
Archivo diario: 16/08/2015
Evangelio
Aleluya, aleluya.El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mí y yo en él –dice el Señor–.Aleluya. EVANGELIOJn 6, 51-58. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida. Lectura del santo Evangelio según san Juan. En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: –Yo soy el pan vivo queSigue leyendo «Evangelio»