Nuestra oración debe ser también recta, de modo que el que ora le pida a Dios cosas que le convienen

Nuestra oración debe ser también recta, de modo que el que ora le pida a Dios cosas que le convienen


Por lo cual el Damasceno dice: «La oración es una petición a Dios de dones que nos convienen». En efecto, muy a menudo no es escuchada la oración porque se piden cosas inconvenientes. Santiago 4,3: «Pedís y no recibis porque pedís algo malo». Difícil es sin embargo saber qué es lo que se debe pedir, así como es también muy difícil saber qué se debe desear. En efecto, no es lícito pedir en la oración sino las cosas que es lícito desear: por lo cual dice el Apóstol, en Romanos 8, 26: «No sabemos orar como es debido». Pero quien nos lo enseñó es el mismo Cristo: a Él le corresponde enseñarnos lo que debemos pedir. Por lo cual los discípulos le dijeron (Lucas 1 1, 1): «Señor, enséñanos a orar». Así es que las cosas que Él mismo nos enseñó a pedir, rectisimamente se piden, por lo cual dice San Agustín: «Si oramos de manera justa y conveniente, cuales quiera que sean las palabras que digamos, no decimos sino lo que en la oración dominical está contenido»


https://youtu.be/DiI2wDdtVcE?si=AGn2MshvNPCsEXbt

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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