Oprobio de la infidelidad

Evangelio según san Mateo, 11: 16- 19 «¿ Mas a quién diré que se parece esta generación? Es parecida a los niños, que sentándose en la plaza, y gritando dicen a sus compañeros: hemos cantado por vosotros, y no bailasteis; nos hemos lamentado y no llorasteis; vino, pues, Juan, y no come ni bebe, ySigue leyendo «Oprobio de la infidelidad»

El sacramento del Orden y el lugar de la mujer

El sacramento del Orden y el lugar de la mujer El debilitamiento del celibato hace que se tambalee el edificio eclesial en su conjunto. De hecho, los debates sobre el celibato suscitan, como es lógico, cuestiones como la posibilidad de ordenar a mujeres sacerdotes diaconisas. No obstante, esta cuestión quedó definitivamente zanjada por san JuanSigue leyendo «El sacramento del Orden y el lugar de la mujer»

Sobre el registro del todo

La ciencia ficción comenzó a jugar un rol preponderante en los EE. UU. para difundirse posteriormente en todo Occidente. Activos divulgadores mediáticos de esta cultura fueron el bioquímico estadounidense de origen ruso, Isaac Asimov (1920-1992), el astrónomo Carl Sagan (1934-1996) y el sociólogo futurista Alvin Toffler (1928-2016) quienes estimularon la imaginación de millones con susSigue leyendo «Sobre el registro del todo»

Idólatras, homicidas, libertinos, bestias con forma humana, animales impuros, bueyes, cerdos, perros y asnos, estiércol, de origen diabólico, cuyos cadáveres, destinados al infierno, son peores que los de las bestias, por lo que deben ser evitados y exterminados

Inmediatamente después de la invasión, España se pondrá vigorosamente en campaña para una reconquista que durará más de siete siglos. Contrariamente a lo que se pensaría, la ayuda prestada por la Sinagoga a los hijos del Corán, no sólo les traerá grandes represalias de parte de los príncipes cristianos; que las hubo, las hubo, especialmenteSigue leyendo «Idólatras, homicidas, libertinos, bestias con forma humana, animales impuros, bueyes, cerdos, perros y asnos, estiércol, de origen diabólico, cuyos cadáveres, destinados al infierno, son peores que los de las bestias, por lo que deben ser evitados y exterminados»