Las santas mujeres y el vinagre

Únicamente San Lucas narra, luego del encuentro con el Cireneo, el episodio de las mujeres que consuelan a Jesús: «le seguía una gran multitud del pueblo y de mujeres que lloraban y se lamentaban por él. Jesús volviéndose a ellas, les dijo: Hijas de Jerusalén, no lloréis por mí; llorad más bien por vosotras mismasSigue leyendo “Las santas mujeres y el vinagre”

José

Evangelio según san Mateo, 1: 21- 21 “Y parirá un hijo: y llamarás su nombre Jesús: porque él salvará a su pueblo de los pecados de ellos”. (v. 21) Le explica luego lo admirable de este nacimiento, porque Dios es quien envía desde el cielo, por ministerio de un ángel, el nombre que había deSigue leyendo “José”

José

Evangelio según san Mateo, 1: 21- 21 “Y parirá un hijo: y llamarás su nombre Jesús: porque él salvará a su pueblo de los pecados de ellos”. (v. 21) Y para que José no creyese que ya era innecesario el matrimonio por haberse verificado la concepción por obra del Espíritu Santo, sin cooperación suya, elSigue leyendo “José”

Misión del hombre

El hombre de hoy tiene más hambre de felicidad que nunca. Sin embargo, cada vez está más lejos de encontrarla, pues cada vez se aleja más de la voluntad de Dios. Es como si Dios fuese un gran faro luz y el hombre estuviera de espaldas a él… engañado, ve que una sombra se dibujaSigue leyendo “Misión del hombre”

¡Crucifícale!

Queréis que os suelte al rey de los judíos?» (Mc 15, 9) les preguntará con ironía. Y todos preferirán a Barrabás[ 79]. – «¡¡¡ Crucifícale!!! ¡¡¡ Crucifícale!!!»–gritarían ante el asombro del romano. – «Qué mal ha hecho?». – «¡ Crucifícale!»–fue la respuesta. Mientras Pilato estaba sentado en su silla de juez recibirá el mensaje deSigue leyendo “¡Crucifícale!”

Misión del hombre

El hombre fue creado para “conocer, amar y servir a Dios”. Esta es su misión en esta tierra y el único medio para alcanzar la felicidad plena. En este conocimiento, amor y servicio a Dios, en el cumplimiento alegre y gozoso de su Voluntad, se encuentra la clave de la santidad. Fuimos creados para laSigue leyendo “Misión del hombre”

La costumbre de liberar a un preso para la Pascua

Con ocasión de la fiesta de la Pascua, era costumbre, que el pueblo pidiera la liberación de un prisionero: símbolo de la benevolencia romana en sus provincias ocupadas. Aquella solemne celebración recordaba otra liberación, la del pueblo hebreo de Egipto; así lo señala Louis Monloubou: «El privilegio aparece como algo completamente lógico. Era el modoSigue leyendo “La costumbre de liberar a un preso para la Pascua”

Flagelación, escarnio y presentación al pueblo

«Y Pilato tomó a Jesús y mandó azotarle», dice escuetamente San Juan (Jn 19,1). El último de los evangelistas utiliza el verbo griego mastigóo; San Mateo y San Marcos, por su parte, emplean el verbo flagheóo. Ambos son sinónimos y tienen el significado de flagelar. Se trataba de una pena aplicada en las provincias sóloSigue leyendo “Flagelación, escarnio y presentación al pueblo”

Y Líbranos del mal

La última petición a nuestro Padre está también contenida en la oración de Jesús: “No te pido que los retires del mundo, sino que los guardes del Maligno” (Jn 17, 15). Esta petición concierne a cada uno individualmente, pero siempre quien ora es el “nosotros”, en comunión con toda la Iglesia y para la salvaciónSigue leyendo “Y Líbranos del mal”

No nos dejes caer en tentación

este combate y esta victoria sólo son posibles con la oración. Por medio de su oración, Jesús es vencedor del Tentador, desde el principio (cf Mt 4, 11) y en el último combate de su agonía (cf Mt 26, 36-44). En esta petición a nuestro Padre, Cristo nos une a su combate y a suSigue leyendo “No nos dejes caer en tentación”