La cuarta aparición de Fátima



Cuando llegó el mes de agosto, los tres niños ya se habian convertido en celebridades, ganándose la animadversión del clero y los políticos. El 11 de agosto de 1917 se puso en marcha una intervención con el fin de forzar a los niños a revelar su secreto y hacerles confesar que mentian. Los niños se negaron a retractarse. Entonces el alcalde, Artur Santos, un masón anticatólico, ideó una estrategia para tomar a los niños bajo su custodia Antes de que los tres niños emprendiesen la marcha hacia la cueva el 13 de agosto, Santos les ofreció el gran favor de acercarles en su automóvil. El Modelo Ford T había salido en América en 1908, y en 1911 en Gran Bretaña y Francia, aunque de manera limitada. En Portugal, incluso en 1917, el hecho de tener un automóvil era algo extraño. El alcalde les ofreció un paseo en su automóvil para llevarlos de forma segura entre la masa de gente congregada. Estas crecientes multitudes dan fe del entusiasmo regional por los videntes de Fátima ya en agosto de 1917.

Los niños mordieron el anzuelo y se subieron al automóvil del masón junto con sus padres, El alcalde Santos les condujo a la iglesia para visitar párroco antes de ir a la cueva. Una vez en la iglesia, el alcalde Santos abandonó a los padres y condujo a los niños hasta el cuartel del distrito en Vila Nova de Ourém, a una distancia de unos catorce kilómetros. All intentó sobornar a los niños y, cuando esto no surtió efecto, los amenazó con encarcelarlos junto a otros criminales. Finalmente, los amenazó con la muerte. Lucía tenía diez años, Francisco, nueve y Jacinta, siete. A pesar de su edad, permanecieron firmes frente al alcalde y sus amenazas. Mientras tanto, de vuelta en Cova de Iria, la luz resplandeció como ya había hecho antes pero, como las veces anteriores, la multitud no pudo ver a la Señora de blanco sobre la encina. Sin los niños presentes, la multitud Se dispersó, confusa. Para desgracia de sus padres, los niños permanecieron bajo custodia militar durante dos días. Fueron liberados en la fiesta de la Asunción de María, el 15 de agosto, cuando los llevaron de vuelta a Fátima y los soltaron en los alrededores de la parroquia. Dado que era un día de fiesta, la iglesia estaba llena y todo el mundo pudo ver que el alcalde había secuestrado a los tres niños. El diecinueve de agosto, Lucia, su hermano Manuel y Francisco se encontraban apacentando las ovejas en la misma zona donde se les habia aparecido el Ángel de la Paz en 1916. Hacia el final del dia, lucia sintió la presencia de Nuestra Señora. Sobornó a su hermano Manuel con algunos centavos para que fuese a buscar a Jacinta. Cuando Jacinta. llegó, la Señora de blanco se apareció ante ellos.

«:Qué quieres de mí?». «Venid otra vez a Cova da Iria el trece del mes que viene, hija mía, y continuad rezando el Rosario todos los días. El úiltimo día yo haré un milagro para que todos crean».

«:Qué debemos hacer con las ofrendas que deja la gente en Cova da Iria?». «Quiero que hagan dos andas (para cargar estatuas) para la fiesta de Nuestra Señora del Rosario. Quiero que tú y Jacinta llevéis una de ellas junto con otras dos niñas. Vosotras las dos os vestiréis de blanco. Y luego quiero que Francisco con tres niños ayudándolo, cargue la otra. Los niños también han de vestir de blanco. Lo que quede de las ofrendas ayudará para la construcción de la capilla que ha de ser construida aquí».

Preguntó entonces Lucía por la curación de algunos enfermos. «A algunos los curaré durante este año. Orad, orad mucho. Haced sacrificios por los pecadores. Muchas almas se van al infierno, porque nadie está dispuesto a ayudarlas con sacrificios» Habiendo dicho esto, se retiró hacia el Este

TAYLOR R. MARSHALL. INFILTRACIÓN, EL COMPLOT PARA DESTRUIR LA IGLESIA DESDE DENTRO

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja un comentario