Ahora venid todos, que siendo sierva del Señor yo quiero ver qué me podéis hacer

Es así, cierto, que muchas veces me acordaba de cuando el Señor mandó a los vientos que estuviesen quedos, en la mar, cuando se levantó la tempestad y así decía yo: ¿Quién es éste que así le obedecen todas mis potencias, y da luz en tan gran oscuridad en un momento, y hace blando unSigue leyendo «Ahora venid todos, que siendo sierva del Señor yo quiero ver qué me podéis hacer»