Modelos vivientes para todos los fieles

Debes tener ciertamente presente a las almas, de las que eres pastor, pero sin olvidarte de ti mismo. Comprended hermanos, que nada es tan necesario a los eclesiásticos como la meditación que precede, acompaña y sigue todas nuestras acciones: Cantaré, dice el profeta, y meditaré (cfr. Sal 100, 1). Si administras los sacramentos, hermano, meditaSigue leyendo «Modelos vivientes para todos los fieles»