El «Yo Soy» como eterno presente

En el corazón de la revelación judeocristiana hay una afrmación desconcertante que ha fascinado a teólogos, filósofos y místicos por siglos. Cuando Moisés pregunta a Dios su nombre en la zarza ardiente, la respuesta no es una palabra común, sino una expresión profundamente misteriosa: «Yo soy el que soy» (Éx 3,14). Esta fórmula, lejos deSigue leyendo «El «Yo Soy» como eterno presente»