Pena de daño: la pérdida de Dios

Pena de daño: la pérdida de Dios La más terrible de las penas del infierno no es el fuego, ni los demonios, ni el tormento de lossentidos. La verdadera condenación consiste en la pérdida definitiva de Dios. Esta es la llamadapena de daño: la privación eterna de la visión de Dios, del amor que todoSigue leyendo «Pena de daño: la pérdida de Dios»