Exigencia a los políticos



La índole del problema que diagnostican pensadores como Burke, De Maistre y Rivarol atañe a la naturaleza de la ciencia política. Esta tiene que vérselas con el ordenamiento de la sociedad. Pero dicho ordenamiento, lejos de ser el producto de una razón abstracta que lleva adelante un plan ingenieril, deriva de la acumulación de experiencia a lo largo del tiempo. En contra posición al oficio de dirigente ideológico, se encuentra el trabajo del verdadero líder político.  Este último, lejos de ser como el jardinero que necesita imprimir sobre la vegetación la forma que su propia mente le dicta, es como el guardabosques a quien le conviene velar por la espontaneidad y la armonía de la vida que
se encuentra a su cargo

Esta ciencia política de carácter conservador se basa en el reconocimiento de las limitaciones intrínsecas a la razón individual. La materia prima de la política no son las abstracciones de los ideólogos, sino la realidad de las costumbres compartidas y las instituciones formadas por el concurso de una pluralidad de experiencias irreductibles a la vida de un único individuo. La sabiduría práctica está compuesta de mucho más que razón teórica, y la ciencia política es precisamente una ciencia práctica. Dice Burke:

Siendo tan práctica en sí misma, y estando destinada a propósitos tan prácticos, la ciencia de gobernar es materia que requiere experiencia, e incluso más experiencia de la que nadie pueda
acumular durante toda su vida, por muy sagaz y observador que sea; es, por tanto, con una precaución infinita cómo los hombres deben aventurarse a derrumbar un edificio que, durante años, ha servido de un modo aceptable a los propósitos de la sociedad, o levantar otro sin tener ante los ojos modelos y ejemplos de probada utilidad

Véase Kenneth Minogue, Politics. A Very Short Introduction (Oxford University Press, 2000), pp. 94-102.
Burke utiliza la metáfora del jardinero. Véase Reflexiones sobre la Revolución Francesa, p. 262. También Joseph de Maistre la emplea. Véase Consideraciones sobre Francia (Buenos Aires: Dic
tio, 1980), p. 41.
Burke, Reflexiones sobre la Revolución Francesa, p. 124.

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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