El movimiento interno del hombre en respuesta a sus profundas aspiraciones, llamado por los modernistas sentido religioso, estaria en el origen de las religiones. Guiado por este sentido, el hombre buscaría adoptar frente a lo divino inmanente una actitud capaz de satisfacer sus aspiraciones. Esta búsqueda forma la experiencia religiosa del alma. De este modo el Modernismo excluía la religión del reino de la razón y de la realidad histórica, verificables por criterios objetivos, y la confinaba en el de la experiencia individual, mutable por definición. Según los modernistas, todas las religiones serían manifesraciones del sentir religioso
JULIO LOREDO DE IZCUE. TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, UN SALVAVIDAS DE PLOMO PARA LOS POBRES
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