La irrupción del nuevo concepto político «Totalitarismo» es un concepto político formado al calor de la desmesura del poder del siglo XX. Conceptos como despotismo, tiranía o autoritarismo resultan insuficientes para dar cuenta de una hipertrofia del poder que se conjuga con condiciones sociales, ideológicas y tecnológicas novedosas, que requieren de la irrupción del nuevo concepto político en cuestión. Hay algo diferente desde el punto de vista cualitativo, algo horrorosamente nuevo en la índole del poder del siglo xx, que conduce a los observadores a una innovación conceptual. La primera utilización del adjetivo «totalitario» se atribuye a Giovanni Amendola, un adversario de Benito Mussolini que denuncia en artículos publicados en Il Mondo del 12 de mayo, 28 de junio y 2 de noviembre de
1923 la existencia en Italia de un <sistema totalitario>
Por entonces, el partido de Mussolini había presentado en elecciones tanto la lista mayoritaria como la minoritaria, impidiendo así toda oposición política. Amendola caracteriza entonces lo totalitario como una <promesa de dominio absoluto y del mangoneo completo e incontrolado en el campo de la vida política y administrativa>. En su escrito de noviembre, Amendola añade más elementos a su definición y caracteriza el <espíritu totalitario> como aquel que <no permite al futuro amaneceres que no sean
saludados con el gesto romano, como no permite al presente alimentar almas que no se dobleguen a la confesión «creo»>. Lo totalitario depende, pues, de una suerte de religión política, de una ideología que se presenta como credo político incuestionable: <Esta singular «guerra de religión» que desde hace más de un año azota Italia no os ofrece una fe [.. .], pero como compensación os niega el derecho a tener una conciencia>.
Giovanni Amendola, «Un anno dopo», en Il Mondo, 2 de noviembre de 1923.
Giovanni Amendola, «Meggioranza e minoranza>, en Il Mondo, 12 de mayo de 1923.
