La condenación del Modernismo



Ya en su primera encíilica, E supremi apostolatus, San Pío X advertió contra esta ciencia nueva y engañosa que no tiene el buen olor de Cristo y que, con falsos y astutos argumentos, pretende impulsar los errores del racionalismo y el semi-racionalismo», Dos meses después, el Santo Oficio ponía en el Indice cinco libros modernistas. A ello siguió la censura a las revistas modernistas y el interdicto a algunos congresos. Tales medidas culminaron en 1906 con la publicación de la encíclica Pieni l’animo, en la que el Papa censuraba con vehemencia las tendencias innovadoras.

En la alocución consistorial del 17 de abril de 1907 amonestó duramente a los modernistas, denunciando «este asalto que constituye no sólo una herejía sino la síntesis, la esencia venenosa de todas las herejías'». El 3 de julio el Santo Oficio publicó el decreto Lamentabili sane exitu, conteniendo una lista de 65 proposiciones modernistas condenadas. Por fin, el 8 de septiembre S. Pío X publicó
la encíclica Pascendi dominici gregis, condenando formalmente la herejía modernista. S. Pío X censuro posteriormente el modernismo en la alocución consistorial de 16 de diciembre, en la cual
acusó a sus seguidores de haber «renunciado al juramento de fidelidad hecho en el bautismo», y una vez más en el motu proprio Sacrorum Antistitum de 1910, con el cual instituyó el juramento antimodernista.

S. PIO X, encíclica E supremi apostolatus, 4 octubre 1903.

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

Deja un comentario