Consagrar el futuro no significa “desentenderse», sino caminar con un horizonte. Y ese horizonte no es un logro, ni una meta… es una Persona: Cristo. Como también decía Santa Teresa de Jesús:
«Nada te turbe, nada te espante. Todo se pasa. Dios no se muda. La paciencia todo lo alcanza. Quien a Dios tiene, nada le falta. Solo Dios basta.»
Santa Teresa de Jesús, Poesia «Nada te turbe».
