La torsión de la realidad



La desmesura totalitaria es tal que pretende ponerse por encima de lo real, deformando la realidad a fuerza de propaganda. El partido y, sobre todo, el líder de las masas se convierten en los poseedores indiscutidos de la verdad. La masa llega a creer, o al menos finge hacerlo que nunca se equivocan; después de todo, ya hemos visto que son ellos quienes poseen la clave de las cosas, y esta se convierte precisamente en el criterio mismo de lo verdadero. Manifestar incredulidad resulta peligroso; tener un trabajo, disponer de una vivienda, acceder a alimentos, todo esto y más depende en un régimen totalitario de la adhesión incondicional y permanente. Convalidar la mentira se vuelve así una exigencia de carácter vital El adoctrinamiento suele ser tan potente y penetra tan hondo que diversos estudios de la época dieron cuenta de que incluso los disidentes soviéticos no podían deshacerse fácilmente de las categorías ideológicas que el régimen había impuesto en la sociedad, y continuaban pensando en esos términos en sus exilios

Carl J. Friedrich y Zbigniew K. Brzezinski Dictadura totalitaria y autocracia (Buenos Aires: Libera, 1975), pp. 194-195

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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