Por eso, hoy en día los estudios clínicos son planificados por la industria farmacéutica y, en realidad, los realizan los científicos como puro trabajo por encargo. No importa si los estudios se realizan en hospitales universitarios o en consultas médicas. La empresa financiadora se queda con los datos, y en los estudios en los que participan varias instituciones incluso los propios científicos pueden no llegar a ver todos los datos
Los estudios clínicos ya no los deciden los científicos, sino los financiadores
Marcia Angell, ex redactora jefe del
New England Journal of Medicine
