La respuesta de la fe



el sufrimiento como camino de redención El cristianismo no da respuestas simplistas al dolor, pero sí ofrece una respuesta con sentido. No elimina el sufrimiento: lo redime. No promete una vida sin lágrimnas: promete que ninguna lágrima será en vano.

Con Dios, la felicidad no es solo placer: es anticipo del Cielo.
Con Dios, el sufrimiento no es absurdo: es cruz, ofrenda y escuela de amor.
Con Dios, la muerte no es el final: es el umbral hacia la eternidad.

Como enseñó San Juan Pablo II:
«En la cruz de Cristo, no solo se ha cumplido la redención mediante el sufrimiento, sino que el mismo sufrimiento humano ha sido redimido.»

Y como escribió San Pablo: «Completo en mi carne lo que falta a los sufrimientos de Cristo por su Cuerpo, que es la Iglesia.» (Col 1,24) Esto no significa que debamos buscar el dolor, sino que en medio del dolor no estamos solos. Cristo lo asumió, lo vivió y lo transformó. El sufrimiento, unido al suyo, se convierte en semilla de eternidad

San Juan Pablo II, Salvifici Doloris, n. 19.

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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