Idólatras, homicidas, libertinos, bestias con forma humana, animales impuros, bueyes, cerdos, perros y asnos, estiércol, de origen diabólico, cuyos cadáveres, destinados al infierno, son peores que los de las bestias, por lo que deben ser evitados y exterminados

Inmediatamente después de la invasión, España se pondrá vigorosamente en campaña para una reconquista que durará más de siete siglos. Contrariamente a lo que se pensaría, la ayuda prestada por la Sinagoga a los hijos del Corán, no sólo les traerá grandes represalias de parte de los príncipes cristianos; que las hubo, las hubo, especialmenteSigue leyendo «Idólatras, homicidas, libertinos, bestias con forma humana, animales impuros, bueyes, cerdos, perros y asnos, estiércol, de origen diabólico, cuyos cadáveres, destinados al infierno, son peores que los de las bestias, por lo que deben ser evitados y exterminados»

HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO

Esta petición nace del don de ciencia, la bienaventuranza de los que lloranEl tercer don que produce en nosotros el Espíritu Santo se llama don de ciencia En efecto, el mismo Espíritu Santo no sólo produce en los buenos el don de temor y el don de piedad, que es, como ya se dijo, unSigue leyendo «HÁGASE TU VOLUNTAD ASÍ EN LA TIERRA COMO EN EL CIELO»

Oración

Ven, Oh Bendito Espíritu de Conocimiento, y concédeme que pueda percibir la voluntad del Padre; muéstrame la nulidad de las cosas de la tierra, que tenga idea de su vanidad y las use sólo para tu gloria y mi propia salvación, siempre por encima de ellas mirándote a Ti y tus premios eternos. Amén

Evangelio

San Lucas 12:32-34«No temas, pequeño rebaño, porque a vuestro Padre le ha parecido bien daros a vosotros el Reino. «Vended vuestros bienes y dad limosna. Haceos bolsas que no se deterioran, un tesoro inagotable en los cielos, donde no llega el ladrón, ni la polilla corroe; porque donde esté vuestro tesoro, allí estará también vuestroSigue leyendo «Evangelio»

La magnificencia de los dones que Él nos concede

Si alguno los considera uno por uno con sinceridad, comprenderá la magnificencia de los dones que Él nos concede. Porque de Jacob son todos los sacerdotes y levitas que ministran en el altar de Dios; de él es el Señor Jesús con respecto a la carne; de él son reyes y gobernantes y soberanos deSigue leyendo «La magnificencia de los dones que Él nos concede»