Para provocar una risa franca hay que llegar al corazón.

No entiendo por qué llegar al corazón debe asociarse siempre a la idea de moverlo a la compasión o hacerle sentir inquietud. Al corazón tamhic.. puede llegarse por la alegría y el triunfo. Al corazón puede llegarse por el divertimento. Pero todos nuestros dramaturgos son dramaturgos trágicos. Estos últimos escritores de moda son pesimistas hastaSigue leyendo «Para provocar una risa franca hay que llegar al corazón.»

Él nos ha formado y moldeado sacándonos del sepulcro y la oscuridad y nos ha traíido al mundo, habiendo preparado sus beneficios de antemano, antes incluso de que hubiéramos nacido

Asi que, en nuestro caso, que todo el cuerpo sea salvado en Cristo Jesús,y que cada hombre esté sometido a su prójimo, según la gracia especial que le ha sido designada. Que el fuerte no desprecie al débil; y el débil respete al fuerte. Que los ricos ministren a los pobres; que los pobres denSigue leyendo «Él nos ha formado y moldeado sacándonos del sepulcro y la oscuridad y nos ha traíido al mundo, habiendo preparado sus beneficios de antemano, antes incluso de que hubiéramos nacido»

Dar la lucha por la eternidad

Ya desde la cosmovisión cristiana se habla ael hombre como llamado a la vida eterna, una vida que trasciende el esquema temporal en el que estamos ubicados. ¿Pero cómo es la eternidad? Es acaso meramente una sucesión incansable de tiempo? Eso sería muy cansino. No. Conforme a la visión tomista, la eternidad es la totalSigue leyendo «Dar la lucha por la eternidad»

Santa Isabel la católica, ora pro nobis

Su causa de beatificación está aún en trámite desde 1929; una violenta campaña ha logrado hasta hoy postergar su final. Jean Dumont diria en la víspera del V Centenario estas palabras que hacemos propias: <Condenados al silencio, amordazados, los promotores de su beatificación lo habían dicho magníficamente: Isabel es «un modelo para las adolescentes, lasSigue leyendo «Santa Isabel la católica, ora pro nobis»

Felicité de Lamennais

El padre del catolicismo liberal es el sacerdote apóstata Hugues-Felicité Robert de Lamennais. Revelando las primeras señales de orgullo insaciable que marcará su vida pública, llevándolo a la apostasía, ya en 1817 Lamennais se imaginaba a sí mismo el fundador de una nueva escuela filosófica. «Mi sistema señala el réquiem de la filosofía escolástica», proclamabaSigue leyendo «Felicité de Lamennais»