La Masoneria irrumpe en las Cortes católicas: el asalto a la Compañía de Jesús

La primera alarma que se dio en España vino de un jesuita: el padre Rábago, confesor de Femando VI, a quien venía aconsejando desde hacía tiempo, que prohibiera la secta en sus Estados. Expuso sus temores, además, en memorial dirigido al rey, que Menéndez Pelayo resumió en sus principales ideas: <Este negocio de los francmasonesSigue leyendo «La Masoneria irrumpe en las Cortes católicas: el asalto a la Compañía de Jesús»

Sobre la conducta a seguir en las tierras descubiertas (testamento de la reina Isabel)

«Tierra Firme del mar Océano, descubierto y por descubrir, nuestra principal intención fue, al tiempo que lo suplicamos al Papa Alejandro VI, de buena memoria, que nos hizo la dicha concesión, de procurar inducir y traer los pueblos de ellas, y los convertir a nuestra Santa Fe Católica, enviar a su dicha personas doctas ySigue leyendo «Sobre la conducta a seguir en las tierras descubiertas (testamento de la reina Isabel)»

La esencia del catolicismo liberal

La esencia del catolicismo liberal En los católicos liberales encontramos un profundo anhelo por un estado de cosas más igualitario y permisivista. Había muchas tendencias, unas más radicales otras menos. Todas, empero, animadas de un espíritu liberal contrario a la autoridad y, sobre todo, fundamentalmente optimista acerca de los tiempos nuevos inaugurados por la RevoluciónSigue leyendo «La esencia del catolicismo liberal»

Roma condena la Iglesia Constitucional

El Papa Pio VI condenó la Iglesia Constitucional y las doctrinas de la Revolución Francesa, llamándolas «insensatas» «falaces», y a sus autores «perfidísimos filósofos». Además prohibió bajo pena de excomunión adherir a la Iglesia Constitucional. Palabras no menos duras tuvo su sucesor PÍo VII. Condenada por Roma, devastada por la disolución moral y las herejífas,Sigue leyendo «Roma condena la Iglesia Constitucional»

De los novelistas inteligentes y de los esnobs

En un sentido al menos, resulta más útil leer mala literatura que buena literatura. La buena literatura puede hablarnos de la mente de un hombre. Pero la mala nos habla de la de muchos hombres. Una buena novela nos cuenta la verdad de su héroe; pero una mala novela nos cuenta la verdad de suSigue leyendo «De los novelistas inteligentes y de los esnobs»