Queridos sacerdotes y seminaristas,

si ante la indiferencia religiosa generali- zaday la crisis de la doctrina queréis que vuestra fe siga siendo sólida y vigorosa hace falta alimentarla con una vida de oración asidua, humilde y confiada. Per- severad y seguid siendo modelos y maestros de oración: <Que vuestras jornadas estén marcadas por los tiempos de oración, durante losSigue leyendo «Queridos sacerdotes y seminaristas,»

Modelos vivientes para todos los fieles

Debes tener ciertamente presente a las almas, de las que eres pastor, pero sin olvidarte de ti mismo. Comprended hermanos, que nada es tan necesario a los eclesiásticos como la meditación que precede, acompaña y sigue todas nuestras acciones: Cantaré, dice el profeta, y meditaré (cfr. Sal 100, 1). Si administras los sacramentos, hermano, meditaSigue leyendo «Modelos vivientes para todos los fieles»