Fractura de piernas y lanzada



El crurifragium, o fractura de piernas, fue un acto despiadado llevado a cabo por los soldados para acelerar la muerte de los dos crucificados junto a Jesús, para que no quedaran los cuerpos en la cruz el sábado, nos dice San Juan (Jn 19, 31). Sucede que los crucificados, estando como estaban en esa dolorosísima posición, para poder respirar debían apoyarse sobre sus propios pies clavados para poder tomar aire, de allí que, para acelerar la muerte, muchas veces se les rompiesen las rodillas sobreviniendo así la asfixia. Fue así que se nos dice de Jesús, que «al ver que ya había muerto, no le quebraron las piernas, sino que uno de los soldados le traspasó el costado con la lanza…» (Jn 19, 33- 34) lónke autou, con su lanza, dice el original griego. Sabemos que la lónke, lanza con punta de hierro, formaba parte de la dotación de las tropas auxiliares en las provincias romanas. Luego vendrá la sepultura.

Cumpliéndose
Salmos
33:20 Muchas son las desgracias del justo, pero de todas le libra Yahvé;
33:21 cuida de todos sus huesos, ni uno solo se romperá

¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deidicio
Javier Olivera Ravasi

Virgen

Evangelio según san Mateo, 1: 22- 23 Mas todo esto fue hecho para que se cumpliese lo que habló el Señor por el Profeta, que dice: He aquí la Virgen concebirá, y parirá hijo: y llamarán su nombre Emmanuel, que quiere decir “con nosotros Dios”. (v. 22- 23)

Fue, sin duda, concebido del Espíritu Santo, dentro del útero de su Madre Virgen, que lo dio a luz, salvando su virginidad, igual como concibió sin detrimento de ésta

San León Magno, ad Flavianum, 28,2

Oración

Puerta del cielo, Jesucristo, feliz quien camina hacia ti y persevera en el amor. Ya entrevé un reflejo de tu gloria; cada día aumenta su deseo de ti hasta la hora deseada por el Padre

Evangelio

San Mateo 16:13-23
Llegado Jesús a la región de Cesarea de Filipo, hizo esta pregunta a sus discípulos: «¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?» Ellos dijeron: «Unos, que Juan el Bautista; otros, que Elías; otros, que Jeremías o uno de los profetas.» Díceles él: «Y vosotros ¿quién decís que soy yo?» Simón Pedro contestó: «Tú eres el Cristo, el Hijo de Dios vivo.» Replicando Jesús le dijo: «Bienaventurado eres Simón, hijo de Jonás, porque no te ha revelado esto la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo a mi vez te digo que tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. A ti te daré las llaves del Reino de los Cielos; y lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos.» Entonces mandó a sus discípulos que no dijesen a nadie que él era el Cristo. Desde entonces comenzó Jesús a manifestar a sus discípulos que él debía ir a Jerusalén y sufrir mucho de parte de los ancianos, los sumos sacerdotes y los escribas, y ser matado y resucitar al tercer día. Tomándole aparte Pedro, se puso a reprenderle diciendo: «¡Lejos de ti, Señor! ¡De ningún modo te sucederá eso!» Pero él, volviéndose, dijo a Pedro: «¡Quítate de mi vista, Satanás! ¡Escándalo eres para mí, porque tus pensamientos no son los de Dios, sino los de los hombres!


Palabra del Señor

Me has librado

33:5 Consulté a Yahvé y me respondió: me libró de todos mis temores.
Salmo

Esto no tiene nada de nuevo ni de desacostumbrado para personas experimentadas en los caminos de Dios. Los grandes santos y los profetas del Antiguo Testamento sufrían a menudo tales alternativas entre la tristezas y alegrías, entre tentaciones y tiempos de paz

Por eso dijo uno de ellos al visitarle la gracia: “Yo pensaba muy seguro, no vacilaré jamás”. Pero luego dice lo que al retirarse la gracia sintió: “Pero escondiste tu rostro y quedé desconcertado” (Salmo 20)

Y a pesar de esto, de ningún modo pierde la esperanza en semejante situación angustiosa, sino que ruega con mayor insistencia: “Señor, a tí clamaré. Suplicaré a mi Dios. Te ensalzaré porque me has librado (Salmo 29)

Imitación de Cristo (Tomás de Kempis) 1418

Virgen

Evangelio según san Mateo, 1: 22- 23 Mas todo esto fue hecho para que se cumpliese lo que habló el Señor por el Profeta, que dice: He aquí la Virgen concebirá, y parirá hijo: y llamarán su nombre Emmanuel, que quiere decir “con nosotros Dios”. (v. 22- 23)

A las palabras aducidas del profeta, preceden estas otras: “El mismo Señor os dará una señal”. Esta señal debe ser cosa nueva y admirable. Ahora bien, si -como pretenden los judíos-, quien ha de parir es una muchacha, una jovencita, no una virgen, ¿qué señal puede llamarse tal suceso, cuando el nombre de jovencita o muchacha no indica más que la edad y no integridad? Cierto que la palabra virgen se expresa en hebreo por la de bethula, y que no está consignada en la profecía, sino que se pone la de almah 2, que las versiones -con excepción de los Setenta- han vertido por la de “jovencita”. Pero la voz almah entre los hebreos tiene dos significaciones “jovencita” y “ocultada”, luego la voz almah no sólo expresa una muchacha o virgen cualquiera, sino una virgen escondida y retirada, jamás expuesta a las miradas de los hombres, antes bien, guardada por sus padres con el mayor cuidado. Además, la lengua fenicia, derivada del hebreo, da con propiedad a la voz almah el significado de virgen, y nuestro idioma

San Jerónimo, in Isaiam, 7

Catena Aurea. Santo Tomás de Aquino

El lugar de las ejecuciones



el Gólgota o monte de calaveras[ 91], estaba fuera de la ciudad, pero no muy lejos (Jn 19, 20). En el Derecho Romano, todas las penas–y en particular la de la crucifixión, en la que el condenado era expuesto en un lugar público junto a las murallas hasta consumirse en la cruz– tenía además de un carácter punitivo, una función de escarmiento hacia aquellos que se hubiesen sentido tentados de cometer el mismo delito. Esto explica que la epigrafé tes aitías, la inscripción de la causa fuera obligatoria.

En la comitiva que marchaba hacia el lugar de la ejecución, el condenado llevaba el rótulo (que debía pintarse de blanco y con las letras en rojo o en negro para que fuera más visible) sobre la espalda o el pecho, o bien lo portaba un soldado que precedía al condenado. Una vez que era alzada la cruz, recién ahí se clavaba el rótulo en palo vertical, sobre la cabeza del condenado, para asegurar su completa visibilidad. Esto mismo es confirmado por el texto griego: Mateo emplea el adverbio epáno, sobre, la cabeza de Jesús; Marcos usa epígrafe, y precisamente, epí también significa sobre; Lucas utiliza también el epigrafé, aunque concreta más al decir sobre él; y por último Juan dice epí. Llamativa coincidencia de los evangelistas que nos indica la ubicación exacta y visible del letrero INRI. Otra verdad histórica que suele pasar inadvertida, es la respuesta de Pilato a las protestas de los pontífices de los judíos: o ghégrafa, ghégrafa, “lo que he escrito, he escrito”. No estamos ante un enfado o capricho del procurador, sino ante un requisito legal. Sebastián Bartina, un biblista español, encontró en Apuleyo[ 92] un pasaje esclarecedor: «La tablilla del procurador contiene la sentencia, a la cual, una vez leído, no se puede añadir ni suprimir una sola letra porque tal y como es proclamada, pasa a formar parte de los documentos jurídicos provinciales»[ 93].

Por tanto, desde el punto de vista legal, lo escrito estaba escrito, y ni siquiera las protestas de las principales autoridades judías podían llevar al juez a modificar la causa de una sentencia que, tal y como había sido pronunciada, era depositada en los archivos locales e imperiales[ 94]. En la basílica romana de la Santa Cruz de Jerusalén, y juntamente con otras importantes reliquias de la Pasión, se conserva el que, según la tradición sería el mayor de los fragmentos del titulus de la cruz. Mide 23 x13 cm., lo que da idea de su importancia teniendo en cuenta que las medidas debieron ser de aproximadamente 65 x 20 cm

¡Crucifícalo!: Análisis histórico-legal de un deidicio
Javier Olivera Ravasi

Oración

Dios de poder y misericordia, que hiciste admirable a san Juan María Vianney por su celo pastoral, concédenos, por su intercesión y su ejemplo, ganar para Cristo a nuestros hermanos y alcanzar, juntamente con ellos, los premios de la vida eterna. Por nuestro Señor Jesucristo.

Evangelio

San Mateo 15:21-28
Saliendo de allí Jesús se retiró hacia la región de Tiro y de Sidón. En esto, una mujer cananea, que había salido de aquel territorio, gritaba diciendo: «¡Ten piedad de mí, Señor, hijo de David! Mi hija está malamente endemoniada.» Pero él no le respondió palabra.Sus discípulos, acercándose, le rogaban: «Despídela, que viene gritando detrás de nosotros.» Respondió él: «No he sido enviado más que a las ovejas perdidas de la casa de Israel.» Ella, no obstante, vino a postrarse ante él y le dijo: «¡Señor, socórreme!» Él respondió: «No está bien tomar el pan de los hijos y echárselo a los perritos.» «Sí, Señor -repuso ella-, pero también los perritos comen de las migajas que caen de la mesa de sus amos.» Entonces Jesús le respondió: «Mujer, grande es tu fe; que te suceda como deseas.» Y desde aquel momento quedó curada su hija.

Palabra del Señor

Santo Sacrificio de la Misas

Padre celestial, os ofrezco por las manos del sacerdote el venerable Sacrificio del Cuerpo y de la Sangre de vuestro Hijo para que quede libre de mis manchas, tanto mortales como veniales. !Oh Padre lleno de bondad! Dejaos mover por una víctima tan Santa, y perdonadme todas las deudas que la debilidad humana me ha hecho contraer

Explicación de la Santa Misa (R Padre Martin de Cochem) año 1630 – 1712

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