Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el buen Pastor —dice el Señor—, conozco mis ovejas, y las mías me conocen.  
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 10, 27-30.

Yo doy la vida eterna a mis ovejas.

 Lectura del santo Evangelio según san Juan. 

En aquel tiempo, dijo Jesús: –Mis ovejas escuchan mi voz, y yo las conozco y ellas me siguen, y yo les doy la vida eterna; no perecerán para siempre y nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre, que me las ha dado, supera a todos y nadie puede arrebatarlas de la mano de mi Padre. Yo y el Padre somos uno.

Palabra del Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya. 
Tus palabras, Señor, son espíritu y vida; tú tienes palabras de vida eterna. 
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 6, 60-69.

¿A quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna.

 Lectura del santo Evangelio según san Juan. 

En aquel tiempo, muchos discípulos de Jesús, al oírlo, dijeron: –«Este modo de hablar es duro, ¿quién puede hacerle caso?» Adivinando Jesús que sus discípulos lo criticaban, les dijo: – «¿Esto os hace vacilar?, ¿y si vierais al Hijo del hombre subir a donde estaba antes? El Espíritu es quien da vida; la carne no sirve de nada. Las palabras que os he dicho son espíritu y vida. Y con todo, algunos de vosotros no creen.»
Pues Jesús sabía desde el principio quiénes no creían y quién lo iba a entregar. Y dijo: – «Por eso os he dicho que nadie puede venir a mi, si el Padre no se lo concede.» Desde entonces, muchos discípulos suyos se echaron atrás y no volvieron a ir con él. Entonces Jesús les dijo a los Doce: – «¿También vosotros queréis marcharos?» Simón Pedro le contestó: – «Señor, ¿a quién vamos a acudir? Tú tienes palabras de vida eterna; nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo consagrado por Dios.»

Palabra del Señor

Oración

Te pedimos, Señor, que ya que nos has dado la gracia de conocer la resurrección de tu Hijo, nos concedas también que el Espíritu Santo, con su amor, nos haga resucitar a una vida nueva. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya. 
El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él, dice el Señor.
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 6, 52-59.

Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida.

 Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, disputaban los judíos entre sí: – «¿Cómo puede éste darnos a comer su carne?»
Entonces Jesús les dijo: – «Os aseguro que si no coméis la carne del Hijo del hombre y no bebéis su sangre, no tenéis vida en vosotros. El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día. Mi carne es verdadera comida, y mi sangre es verdadera bebida.
El que come mi carne y bebe mi sangre habita en mi y yo en él. El Padre que vive me ha enviado, y yo vivo por el Padre; del mismo modo, el que me come vivirá por mí. Éste es el pan que ha bajado del cielo: no como el de vuestros padres, que lo comieron y murieron; el que come este pan vivirá para siempre.»
Esto lo dijo Jesús en la sinagoga, cuando enseñaba en Cafarnaún.

Palabra del Señor

Oración

Dios todopoderoso y eterno, que en estos días de Pascua nos has revelado más claramente tu amor y nos has permitido conocerlo con más profundidad, concede a quienes has librado de las tinieblas del error adherirse con firmeza a las enseñanzas de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo – dice el Señor–; el que coma de este pan vivirá para siempre.
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 6, 44-51.

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo.

 Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: – «Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: «Serán todos discípulos de Dios.» Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»

Palabra del Señor

Evangelio

Aleluya, aleluya. 
Todo el que cree en el Hijo tiene vida eterna y yo lo resucitaré en el último día – dice el Señor–.
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 6, 35-40

Ésta es la voluntad del Padre: que todo el que ve al Hijo tenga vida eterna.

  Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: – «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed; pero, como os he dicho, me habéis visto y no creéis. Todo lo que me da el Padre vendrá a mí, y al que venga a mí no lo echaré afuera, porque he bajado del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me ha enviado. Ésta es la voluntad del que me ha enviado: que no pierda nada de lo que me dio, sino que lo resucite en el último día. Ésta es la voluntad de mi Padre: que todo el que ve al Hijo y cree en él tenga vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día.»

Palabra del Señor.

Oración

Señor, tú que abres las puertas de tu reino a los que han renacido del agua y del Espíritu, acrecienta la gracia que has dado a tus hijos, para que, purificados ya de sus pecados, alcancen todas tus promesas. Por nuestro Señor Jesucristo

Evangelio

Aleluya, aleluya.
Yo soy el pan dé la vida –dice el Señor–; el que viene a mí no pasará hambre.
Aleluya.

EVANGELIO
Jn 6, 30-35.

No fue Moisés, sino que es mi Padre el que da el verdadero pan del cielo.

  Lectura del santo Evangelio según san Juan.

En aquel tiempo, dijo la gente a Jesús: – «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: «Les dio a comer pan del cielo.»» Jesús les replicó: – «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» Entonces le dijeron: – «Señor, danos siempre de este pan.» Jesús les contestó:
– «Yo soy el pan de la vida. El que viene a mi no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»

Palabra del Señor

Oración

Oh Dios, que muestras la luz de tu verdad a los que andan extraviados para que puedan volver al buen camino, concede a todos los cristianos rechazar lo que es indigno de este nombre, y cumplir cuanto en él se significa. Por nuestro Señor Jesucristo