Con la palabra tierra se designa a los pecadores

a.Primeramente por razón de lo que engendran. Porque así como la tierra si no se cultiva, produce espinas y abrojos, así también el alma del pecador, si no es cultivada por la gracia, no da sino las espinas y los abrojos de los pecados: Génesis 3, 18: «Espinas y abrojos te producirá» b.En segundo lugar,Sigue leyendo «Con la palabra tierra se designa a los pecadores»

¿Qué más queremos de un tan buen amigo al lado?

Así que vuestra merced, señor, no quiera otro camino, aunque esté en la cumbre de contemplación; por aquí va seguro. Este Señor nuestro es por quien nos vienen todos los bienes. El le enseňará. Mirando su vida, es el mejor dechado. ¿Qué más queremos de un tan buen amigo al lado, que no nos dejaráSigue leyendo «¿Qué más queremos de un tan buen amigo al lado?»

El proceso contra los Templarios: una farsa de la historia y la tarjeta de crédito medieval

El proceso contra los Templarios: una farsa de la historia y la tarjeta de crédito medieval Como decíamos más arriba, la independencia de los caballeros templarios y las donaciones recibidas, no caían bien al poder temporal: España Italia, Francia, Chipre, Jerusalén, Portugal…, no había lugar donde no poseyesen tierras, encomiendas y fortalezas, pues en todosSigue leyendo «El proceso contra los Templarios: una farsa de la historia y la tarjeta de crédito medieval»

Querido sacerdote: te llevarán a donde tú no quieras

El libro del Deuteronomio (10, 8; 5-8) Las palabras incorporadas a la plegaria eucarística II: relectura del papel de la tribu de Leví dentro de la perspectiva cristológica y pneumatológica acerca de los sacerdotes de la Iglesia Un pasaje extraido de la plegaria eucarística I de la liturgia romana posterior a la reforma del ConcilioSigue leyendo «Querido sacerdote: te llevarán a donde tú no quieras»

Había sido yo tan devota toda mi vida de Cristo

Porque esto era ya a la postre (digo a la postre de antes que el Señor me hiciese estas mercedes de arrobamientos y visiones), y en tanto extremo duró muy poco estar en esta opinión y así siempre tornaba a mi costumbre de holgarme con este Señor, en especial cuando comulgaba. Quisiera yo siempre traerSigue leyendo «Había sido yo tan devota toda mi vida de Cristo»