La infiltración de la Iglesia por las sociedades secretas y el modernismo

La infiltración de la Iglesia por las sociedades secretas y el modernismo Tres años después de la visión del papa León XIIl de los demonios reuniéndose en Roma, se erigía en la ciudad, en Campo de Fiori, una estatua de Giordano Bruno. Este era un fraile dominico que, públicamente, predicó y negó las doctrinas católicasSigue leyendo «La infiltración de la Iglesia por las sociedades secretas y el modernismo»

El Señor es mi parte de la herencia y mi copa, mi suerte está en tus manos. Me ha tocado un lote delicioso; sí, mi heredad es la más bella

El Señor es mi parte de la herencia y mi copa, mi suerte está en tus manos. Me ha tocado un lote delicioso; sí, mi heredad es la más bella la Sagrada Escritura pone de manifiesto la profunda unidad entre los dos Testamentos en virtud del paso del Templo de piedra al Templo que esSigue leyendo «El Señor es mi parte de la herencia y mi copa, mi suerte está en tus manos. Me ha tocado un lote delicioso; sí, mi heredad es la más bella»

Ni la muerte poďrá privarnos del amor de Dios

No dudaba San Bernardo en proclamar las virtudes de los monjes-guerreros, ni siquiera de llamarlos mártires Si morían en combate, testimoniando a Cristo con las armas. Las palabras que usaba quizás Puedan resultar hirientes a los oídos actuales que están dispuestos a soportarlo todo en aras de lo políticamente correcto. No era ésta la actitudSigue leyendo «Ni la muerte poďrá privarnos del amor de Dios»

Transición

Transición Así pues, la superación pneumatológica de la <letra> veterotestamentaria en el ministerio de la Nueva Alianza requiere siempre nuevos pasos de la <letra al espíritu. En el siglo xvi, Lutero, que se basaba en una lectura totalmente distinta del Antiguo Testamento, no fue capaz de dar ese paso. Por eso interpreta el culto veterotestamentarioSigue leyendo «Transición»

¿Es justo y oportuno que tengamos que pedir perdón por los errores eclesiásticos de los siglos pasados?

Sobre la culpabilidad eclesiástica del pasado, previo a la inauguración del Simposio y refiriéndose a las distintas acusaciones que caen sobre la Iglesia, preguntaba retóricamente Juan Pablo II: «¿Es justo y oportuno que tengamos que pedir perdón por los errores eclesiásticos de os siglos pasados? Es justo si se han demostrado históricamente con investigaciones objetivasSigue leyendo «¿Es justo y oportuno que tengamos que pedir perdón por los errores eclesiásticos de los siglos pasados?»