Masonería forestal (los Carbonari)

No son menos culpables los preceptos morales dados por la sociedad de los Carbonari, como lo prueban estos mismos documentos, aunque a gritos se jacta de exigir a sus seguidores que amen y practiquen la caridad y las demás virtudes, y se abstengan de todo vicio. Así favorece abiertamente el placer de los sentidos; así enseña que es permisible matar a aquellos que quisieran revelar el secreto del que hablamos arriba; y aunque Pedro, el príncipe de los apóstoles, recomienda a los cristianos «que se sometan por Dios a toda criatura humana que él ha puesto por encima de ellos, ya sea al rey, como siendo el primero en el Estado, o a los magistrados, como siendo los enviados del rey, etc.” (Ep. I. cap. II, vers. 13) y aunque el apóstol San Pablo manda que “todo hombre esté sujeto a los poderes superiores,” (Rom. cap. III, v .14) sin embargo esta sociedad enseña que es lícito suscitar revueltas para despojar de su poder a los reyes ya todos los que mandan, a quienes da el insultante nombre de tiranos.

Tales son los dogmas y preceptos de esta sociedad, así como tantos otros que se ajustan a ellos. De ahí los ataques cometidos recientemente en Italia por los Carbonari, ataques que tanto han angustiado a los hombres honestos y piadosos. Nosotros, pues, que hemos sido constituidos guardianes de la casa de Israel, que es la santa Iglesia; Nosotros que, por Nuestro cargo pastoral, debemos cuidar de que el rebaño del Señor, que nos ha sido divinamente encomendado, no sufra ningún daño, Pensamos que, en una causa tan grave, nos es imposible abstenernos de reprimir el sacrilegio. esfuerzos de esta sociedad. También nos llama la atención el ejemplo de Nuestros predecesores, de feliz memoria, Clemente XII y Benedicto XIV, uno de los cuales, por su constitución In eminenti del 28 de abril de 1738, y el otro, por su constitución Providas del 18 de mayo de 1751, condenó y prohibió la sociedad De’ Liberi Muratori o los Francmasones, o las sociedades designadas con otros nombres, según la diferencia de lenguas y países, sociedades que pueden haber sido el origen de la de los Carbonari o que ciertamente le sirvieron modelo; y aunque ya hemos prohibido expresamente esta sociedad por dos edictos emitidos por Nuestra Secretaría de Estado, pensamos, siguiendo el ejemplo de Nuestros predecesores, que se deben decretar solemnemente penas severas contra la sociedad, especialmente porque los Carbonari afirman que no pueden ser incluidos. en las dos constituciones de Clemente XII y Benedicto XIV, ni estar sujeto a las penas allí establecidas.

Ecclesiam a Jesu Christo was a Papal bull promulgated by Pius VII in 1821

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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