Se escucha también decir que, en el contexto de la grave crisis económica que estamos atravesando, una Tdl renovada sería capaz de inspirar una nueva conciencia social que ponga a los pobres en el centro de las atenciones. Tal conciencia sería legítima, incluso deseable, El problema es si la Tdl puede hacerlo. La respuesta es un rotundo No. Un análisis atento demuestra, en los hechos, cómo la Tdl no ha estado a favor de los pobres sino de la pobreza misma, obstinándose en proponer sistemas socio- económicos gue se probaron históricamente fracasados y gravemente nocivos para las clases más desfavorecidas, precisamente aquellas a quienes pretende ayudar. Con ironía, el teólogo jesuita Horacio Bojorge define a la Tdl como un «salvavidas de plomo» para los pobres. Como recuerda el Papa Emérito Benedicto XVI en una reciente entrevista, es necesario oponerse a la Tdl precisamente «por amor a los pobres y por el servicio que les es debido». A tales perplejidades se suman las aprensiones por la incidencia que la «normalización» de la Tdl pueda tener sobre la situación latinoamericana e, indirectamente, mundial. Una incidencia, lo reafirmamos, muchas veces fruto más de la manipulación propagandística que de la realidad de los hechos. La Tdl siempre se situó en la extrema izquierda del panorama político. Un eventual aval eclesiástico correría serios riesgos de ser interpretado como un apoyo político a esta izquierda. d Esta es la impresión que se quiere dar? Son muchos los que interpretan esto negativamente, comenzando por el cardenal Juan Luis Cipriani, Arzobispo de Lima, que atribuye los recientes faux pas eclesiásticos a la «ingenuidad».
En ocasión del lanzamiento en Italia del libro del padre Gutiérrez y del Cardenal Müller, el purpurado declaró: «[ Mons. Müller] sabe de teología y está haciendo las obras completas de Ratzinger, es un hombre académico que ha estado unido al mundo universitario. Nadie duda de su capacidad intelectual […] Monseñor Müller es el encargado de defender la sana doctrina de la fe en la Iglesia, por tanto tiene que dejar esa ingenuidad y ser más prudente.Se lo digo con toda humildad». La ingenuidad puede llevar, por ejemplo, a olvidar a existencia de una potente máquina de propaganda, que escapa al control de los eclesiásticos mismos y que ciertamente se apropiará, como ya hizo, de aquello que podemos llamar la etiqueta «Teología de la liberación», cargándola con contenidos ambiguos y difusos, pero siempre favorables a la extrema izquierda, según la conocida estratagema revolucionario del «trasbordo ideológico inadvertido» denunciada por Plinio Corrêa de Oliveira.
Por ejemplo, la reciente participación de João Pedro Stédile, líder del Movimento dos Sem Terra (MST), de orientación marxista y subversiva, en un reciente congreso organizado en Roma por el Pontificio Consejo de las Ciencias Sociales y que ha sido ampliamente interpretada por la máquina de propaganda como un aval vaticano a la extrema izquierda en Brasil, sin que haya llegado ninguna aclaración de las autoridades competentes.Es ésta la impresión que se quiere dar? Para evitar manipulaciones, son necesarias claridad y definición. Claridad con la que espero que este estudio pueda contribuir. Julio Loredo Domingo de Ramos, 2014
Horacio BOJORGE, El pensamiento de Juan Luis Segundo en su contexto. Reexamen, informe crítico evaluación, Centro Cultural Católico «Fe y Razón», Montevideo 2011, p. 9.
BENEDETTO XVI, Il ricordo del Pontefice Emerito, in Accanto a Giovanni Paolo lII. Gli amici & i colla boratori raccontano, a cura di Wlodzimierz REDZIOCH, Ares, Roma 2014, p. 18.
Andrea TORNIELLI, Teologia della liberazione, Cipriani contro Müller: Sia più prudente, in «Vaticar Insider-La Stampa», 17 octubre 2013. A los elogios del cardenal Cipriani a la densidad intelectual de Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, tenemos que sumar un caluroso aplauso por su: recientes tomas de posición en campo moral, a veces en abierta polémica con otros prelados,
Plinio CORRÊA DE OLIVEIRA, Trasbordo ideologico inadvertido e dialogo, Edizioni Il Giglio, Napol 2013.
