El progreso como religión



Si el siglo 18 es considerado el siglo del progreso mediante la razón, el siglo 19 lo fue del progreso mediante la ciencia. Esta interpretación adquiere más fuerza con la irrupción del darwinismo. El progreso, que a partir de la modernidad es concebido como desarrollo y bienestar material, impone este sello durante la Revolución Industrial, período que comprende la segunda mitad del siglo 18 y la primera del siglo 19. La narrativa de progreso industrial es una narrativa económica en la que la mecanización de la producción es impulsada por tecnologias a vapor y el desarrollo de las industrias textiles y ferroviarias desencadena un acelerado proceso de urbanización y crecimiento económico. No obstante, si bien este crecimiento económico fue frenético, no llegó a todos y esto generó diferentes interpretaciones sobre el supuesto alcance universal del progreso

Uno de los primeros en advertir los potenciales efectos de la abundancia en la naciente sociedad de consumo fue el economista político y clérigo anglicano Thomas Robert Malthus (1766-1834). En 1798 Malthus publicó «Ensayo sobre el principio de la población» donde alertó sobre la incompatibilidad entre un ilimitado crecimiento demográfico y limitados recursos alimentarios. Según Malthus, llegará un punto en que la velocidad de crecimiento de la población supere la oferta disponible de alimentos lo que derivaría en un futuro de hambre, miseria y violencia. Este escenario, conocido como la «trampa maltusiana’ constituye uno de los pilares argumentales de la sesgada y multimillonaria agenda medioambientalista

Neo entes: Tecnología y cambio antropológico en el siglo 21. Miklos Lukacs de Pereny

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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