Las dos naturalezas en Cristo

Las dos naturalezas en Cristo

Regla para entender rectamente las Escrituras, cuando del Hijo hablan, es distinguir entre lo que se dice según la forma de Dios, en la que es igual al Padre, y la forma de siervo que asumió en el tienpo, en la que es al Padre inferior. Comprendida esta regla, ya no nos inquietaran las aparentes contradicciones que encontramos en las sentencias de los Libros inspirados. En su naturaleza divina, el Hijo y el Espíritu Santo son iguales al Padre, porque ninguno de ellos es criatura, según hemos probado; en su forma de esclavo, el Hijo es al Padre inferior, pues Él mismo dice: El Padre es mayor que yo (Jn. 14, 28); y es tarnbién inferior a sí mismo, porque de Él estả escrito: Se anonadó a sí mismo (Flp. 2, 7); y es, finalmente, inferior al Espíritu Santo, pues dice: Quien hablare contra el Hijo del hombre, será perdonado; pero quien hablare contra el Espíritu Santo, no será perdonado (Mt. 12, 32), ni en este siglo ni en el futuro. Y obra prodigios en nombre del Espíritu Santo, pues dice: Si yo arrojo los demonios en el Espíritu de Dios, sin duda el reino de Dios ha legado a vosotros (Lc. 11, 20). Mas, sin titubeos ni escrúpulos, se apropia aquel pasaje de Isaías, que Él lee en la Sinagoga: El Espíritu del Señor está sobre mí, porque me ungió y envió a evangelizar a los pobres y predicar la redención a los cautivos (Is. 61, 1; Lc. 4, 18- 19). Para dar cumplimiento a este vaticinio ha sido Él enviado, porque sobre Él descansa el Espíritu del Señor. Según suforma divina, todas las cosas han sido hechas por Él (Jn. 1,3). En su forma de esclavo nació de una mujer, bajo el imperio de la Ley (Ga. 4,4). En su forma divina, Él y el Padre son uno (Jn. 10,30); en su forma de hombre no vino a hacer su voluntad, sino la volurntad del que le envió (Jn. 6,38). Como Dios, así como el Padre tiene vida en sí mismo, así dio al Hijo tener vida en sí mismo (Jn. 5, 26); como hombre, su alma está triste hasta la muerte, y exclama: Padre, si es posible, pase de mí este cáliz (Mt. 26, 38-39). En su forma divina es Dios verdadero y vida eterna (1Jn. 5, 20); en su forma de esclavo se hizo obediente hasta la muerte, y muerte de cruz (Flp, 2, 8).

LA TRINIDAD
De Hipona, San Agustín

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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