Las muerte del rey Luis XVI

Las muerte del rey Luis XVI

Meses más tarde, en octubre, los agentes de Orleans intervienen también en la marcha llamada de «las mujeres» que sacó de Versalles para siempre a la familia real. Aunque se presentara así entonces, es sabido que dicha acción no tuvo nada de espontánea: muchas de las mujeres» eran hombres disfrazados; arrastraban un cañón, y les acompañaba la Guardia Nacional. Es incuestionable la participación de Choderlos de Laclos, pero detrás estaba su amo, aunque se pretenda aún hoy que no del todo enterado de lo que se tramaba.

Al llegar a Versalles, cuando ya los reyes viajaban prisioneros hacia París, las gentes al reconocerle gritaban «Viva el Rey Orleans»,  provocando su complacida sonrisa. A pesar de lo trágico del momento, porque abriendo «la marcha fúnebre de la Monarquía francesa», la muchedumbre enarbolaba las cabezas de dos guardias de corps que la noche antes habían salvado a María Antonieta
dentro del palacio. Más tarde, este primer líder revolucionario llegará a adoptar el nombre de Felipe Igualdad y votará la muerte de su primo Luis XVI para vergüenza de su Casa; su propio hijo, el duque de Chartres, futuro rey de los Franceses,  le había aconsejado no mezclarse en el proceso. Pero su voto fue bien claro: «Ünicamente preocupado por mi deber, convencido de que todos aquellos que han atentado, o atentarán contra la soberanía del pueblo, merecen la rmuerte, voto por la muerte», Y decisivo: por un solo voto Luis XVI fue ejecutado en la guillotina.

Claude Dufresne, o. c., p. 257
Nada de esto salvó a Orleans del patíbulo; ni tampoco su maestrazgo del Gran Oriente; era un príncipe de la sangre del rey, por más que renegara de sus orígenes, y en la época del Terror nadie estaba seguro. El número de masones muertos durante la Revolución fue, por eso, muy elevado. No podía ser de otro modo en un período que terminaba con la ejecución del propio Robespierre. Sin embargo, el principal consejero político de Orleans, Sieyès, sacerdote y masón, irá pasando de una etapa a otra sin problemas: iniciado en una logia de Lyon, la ciudad donde era canónigo, Emmanuel J. Sieyès redactó el programa que el duque asumió al presentarse a diputado en los Estados Generales, sobrevivió al Terror y llegó a formar, con Napoleón, parte del triunvirato que gobernó Francia con el nombre de Consulado, en 1799

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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