Si, pues, el Verbo de Dios es Hijo de Dios, y el Hijo de Dios es Dios verdadero y vida eterna, como asevera San Juan en su Carta (1Jn. 5, 20), ¿qué otra cosa debemos reconocer aquí cuando dice el Señor: La palabra que hablé le juzgará en el dia postrero, sino que el mismo verbo es Verbo y mandato del Padre, y el mandato es vida eterna? Y sé, dice, que su mandato es vida eterna
LA TRINIDAD
De Hipona, San Agustín
