Y PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS, ASÍ COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES

Y PERDÓNANOS NUESTRAS DEUDAS, ASÍ COMO NOSOTROS PERDONAMOS A NUESTROS DEUDORES

El consejo es el don del Espíritu Santo con el cual pedimos perdón por nuestros pecados. La Bienaventuranza de los misericordiosos. Hay algunos de gran sabiduría y fortaleza; y por confiar demasiado en su capacidad no efectúan sabia mente sus obras, ni llevan a su término lo que pretenden. Proverbios 20, 18: «Las empresas con el consejo se afianzan». Pero advirtamos que el Espíritu Santo, que da la fortaleza, da también el consejo. Porque todo buen consejo relativo a la salvación de los hombres del Espíritu Sarnto procede. Ahora bien, el consejo le es necesario al hombre
cuando vive en tribulación, como la consulta de los médicos cuando alguien enferma. Por lo cual también el hombre, como espiritualmente está enfermo por el pecado, para sanar debe pedir consejo.

En Daniel 4, 24 se ve que el consejo le es necesario al pecador cuando dice [a Nabucodonosor]: «Oh rey, acepta mi consejo. Redime con limosnas tus pecados». El mejor consejo contra el pecado es la limosna y la misericordia.

Por lo cual el Espíritu Santo enseña a los pecadores que pidan y oren: «Perdónanos nuestras deudas»

Comentarios sobre el Padre Nuestro y los Diez Mandamientos
Santo Tomás de Aquino

Publicado por paquetecuete

Cristiano Católico Apostólico y Romano

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