Un misterioso «pecado original». En cierto momento, cuyo tiempo en la historia Gregory Baum no sitúa, habría ocurrido un «deplorable rechazo a amar y a vivir una vida reconciliada». Como consecuencia de este misterioso «pecado original» en la sociedad comunitaria primitiva, el hombre habría comenzado a sufrir una serie de dilaceraciones, tanto interiores como en sus relaciones con sus semejantes y con la naturaleza. Con la derrota del «amor» y de la «comunión», las «estructuras de separacion» y de «dominio» poco a poco tomaron ventaja. Este proceso destructivo en el hombre acabó por condicionar su misma experiencia de Dios
JULIO LOREDO DE IZCUE. TEOLOGÍA DE LA LIBERACIÓN, UN SALVAVIDAS DE PLOMO PARA LOS POBRES
