San Mateo 25:14-23
Porque es como si uno, al emprender un viaje, llama a sus siervos y les entrega su hacienda,
dando a uno cinco talentos, a otro dos y a otro uno, a cada cual según su capacidad, y se va.
Luego el que había recibido cinco talentos se fue y negoció con ellos y ganó otros cinco.
Asimismo el de los dos ganó otros dos.
Pero el que había recibido uno se fue, hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su amo.
Pasado mucho tiempo, vuelve el amo de aquellos siervos y les toma cuentas,
y, llegando el que había recibido los cinco talentos, presentó otros cinco, diciendo: «Señor, tú me has dado cinco talentos; mira, pues, otros cinco que he ganado».
Y su amo le dice: «Muy bien, siervo bueno y fiel, has sido fiel en lo poco, te constituiré sobre lo mucho; entra en el gozo de tu señor».
Llegó el de los dos talentos y dijo: «Señor, dos talentos me has dado; mira otros dos que he ganado».
Díjole su amo: «Muy bien, siervo bueno y fiel; has sido fiel en lo poco, te constituiré sobre lo mucho; entra en el gozo de tu señor».