El tiempo como flujo incesante

Imagina que estás de pie a la orilla de un río. El agua pasa frente a ti sin detenerse, llevándose todo lo que arrastra: hojas, ramas, reflejos del cielo. No puedes detenerla, ni devolver una gota a su lugar anterior. Así es el tiempo: una corriente que fluye sin pausa, arrastrando cada instante hacia elSigue leyendo «El tiempo como flujo incesante»