Debe morir



El despotismo, bajo su nueva forma, podía vestirse con los ropajes del pueblo y proceder en nombre de la razón, la igualdad, la libertad y la virtud. El hombre del momento es Robespierre, <Luis debe morir,
porque es preciso que la patria viva>,  exclama en el debate que se impulsa en la Convención en torno al proceso del rey. Robespierre argumenta que no hay proceso alguno que incoar: el rey debe ser
muerto cuanto antes, bajo la lógica del derecho de guerra, porque la ley común solo protege al pueblo, y el rey no pertenece a él. <Los pueblos no juzgan como las cortes judiciales. No pronuncian sentencias, sino que lanzan el rayo>, y esta justicia es absolutamente válida, porque los principios de justicia descansan necesariamente en el pueblo. <iPero el pueblo! :Qué otra ley puede seguir sino la justicia y la razón apoyadas en su omnipotencia?>, pregunta retóricamente Robespierre.

Discurso del 3 de diciembre de 1792, reproducido en Maximilien Robespierre, Por la felicidad y por la libertad. Discursos (Barcelona: El viejo topo, s.f.), p. 174.

El estado violento



Louis de Saint-Just, El Arcángel del Terror: El rey debe ser juzgado como un enemigo, tenemos
que combatirlo más que juzgarlo

Discurso del 13 de noviembre de 1792, reproducido en Louis Antoine de Saint-Just, La libertad pasó como una tormenta. Textos del periodo de la Revolución Democrática Popular (Barcelona: El viejo topo,
2006), p. 53.

Oración

Por tanto, todo cuanto queráis que os hagan los hombres, hacédselo también vosotros a ellos; porque ésta es la Ley y los Profetas

Evangelio

San Juan 18:33-37
Entonces Pilato entró de nuevo al pretorio y llamó a Jesús y le dijo: «¿Eres tú el rey de los judíos?» Respondió Jesús: «¿Dices eso por tu cuenta, o es que otros te lo han dicho de mí?» Pilato respondió: «¿Es que yo soy judío? Tu pueblo y los sumos sacerdotes te han entregado a mí. ¿Qué has hecho?» Respondió Jesús: «Mi Reino no es de este mundo. Si mi Reino fuese de este mundo, mi gente habría combatido para que no fuese entregado a los judíos; pero mi Reino no es de aquí.» Entonces Pilato le dijo: «¿Luego tú eres rey?» Respondió Jesús: «Sí, como dices, soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo: para dar testimonio de la verdad. Todo el que es de la verdad, escucha mi voz.»

Oración

Dios nos bendiga

Evangelio

San Lucas 11:47-51
«¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron! Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros erigís monumentos. «Por eso dijo la Sabiduría de Dios: Les enviaré profetas y apóstoles; a algunos los matarán y perseguirán, para que se pidan a esta generación cuentas de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo, desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que pereció entre el altar y el Santuario. Sí, os aseguro que se pedirán cuentas a esta generación.

Oración

Vanagloria es una mala pestilencia y grandísima vanidad, porque nos aparta de la verdadera gloria y nos despoja de la gracia celestial

Evangelio

San Juan 5:1-4
Después de esto, hubo una fiesta de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén Hay en Jerusalén una piscina Probática que se llama en hebreo Betzatá, que tiene cinco pórticos. En ellos yacía una multitud de enfermos, ciegos, cojos, paralíticos, esperando la agitación del agua Porque el ángel del Señor se lavaba de tiempo en tiempo en la piscina y agitaba el agua; y el primero que se metía después de la agitación del agua, recobraba la salud de cualquier mal que tuviera.

Oración

Señor, eres siempre el mismo, y permaneces para siempre; siempre eres bueno, justo y santo; todas las cosas haces bien, justa y santamente y las ordenas con sabiduría

Evangelio

San Mateo 24:42-47
«Velad, pues, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor. Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora de la noche iba a venir el ladrón, estaría en vela y no permitiría que le horadasen su casa. Por eso, también vosotros estad preparados, porque en el momento que no penséis, vendrá el Hijo del hombre. «¿Quién es, pues, el siervo fiel y prudente, a quien el señor puso al frente de su servidumbre para darles la comida a su tiempo? Dichoso aquel siervo a quien su señor, al llegar, encuentre haciéndolo así. Yo os aseguro que le pondrá al frente de toda su hacienda.