San Mateo 9:1-8 Subiendo a la barca, pasó a la otra orilla y vino a su ciudad. En esto le trajeron un paralítico postrado en una camilla. Viendo Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: «¡Ánimo!, hijo, tus pecados te son perdonados.» Pero he aquí que algunos escribas dijeron para sí: «Éste está blasfemando.» Jesús, conociendo sus pensamientos, dijo: «¿Por qué pensáis mal en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir: `Tus pecados te son perdonados’, o decir: `Levántate y anda’? Pues para que sepáis que el Hijo del hombre tiene en la tierra poder de perdonar pecados -dice entonces al paralítico-: `Levántate, toma tu camilla y vete a tu casa’.» Él se levantó y se fue a su casa. Y al ver esto, la gente temió y glorificó a Dios, que había dado tal poder a los hombres.
En el prefacio del primer volumen de «El capital», Karl Marx modifica descaradamente una frase de «La Divina Comedia» de Dante Alighieri: «Sigue tu camino y deja hablar a la gente» («Segui il tuo corso, e lascia dir le genti» ) hasta aquí la versión de Marx. La frase original que Virgilio dice a Dante, es: «Sígueme y deja hablar a la gente» («Vien retro a me, e lascia dir le genti» (cfr. El Purgatorio, La Divina comedia, Dante Alighieri )
Hay un abismo de diferencia ente seguir el camino de la vida por sí mismo a tomar rumbo guiado por alguien o por algo. Probablemente la traducción marxista de esta frase tuvo una intención clara: sugerir la «liberación» del hombre de toda norma y principio para reducir su existencia a futuros «constructos» limitados por el entorno y el tiempo. Lo que Marx no imaginaba es que con el devenir de los años , el mismo partido comunista ruso terminó marcando una ruta opresiva para todos los que creyeron en su paraíso político.
El atractivo de Dante en la Divina Comedia es la selva oscura, es decir la incertidumbre de identificar el camino correcto y la necesidad clamorosa de alguien que nos indique por donde seguir y hacia donde ir. Leer «La Divina Comedia» es preguntarse: ¿Qué nos sucede al morir? o ¿Qué ocurre mientras estamos vivos y bajamos a los confines subterráneos de nuestra psique?
Virgilio, el poeta enviado por Beatriz, que se encarga de guiarlo, encarna una mezcla de sensibilidad estética, razonamiento y conocimiento: la bondad, entendida como el valor necesario para no perderse en el laberinto de la confusión y el mal.
la eternidad que dejamos atrás y la que nos espera delante, En ese intervalo breve, llamado vida, somos puestos a prueba en la capacidad de elegir el bien o el mal, la verdad o el error, la luz o las sombras. Y esas elecciones, aunque hechas en un segundo, pueden resonar en la eternidad.
Blaise Pascal, Pensamientos, $ 72.
…DESPUÉS DE ALGUNOS AÑOS PASADOS EN SEVERO SECRETO Y MEDITACIÓN DE LA LEY DIVINA, FELIZ Y RELIGIOSAMENTE FALLECIÓ EN LA PAZ DE CRISTO, EN EL AÑO 1662, A LA EDAD DE 39 AÑOS, EL 19 DE AGOSTO….
San Lucas 2:43-51 Al volverse ellos pasados los días, el niño Jesús se quedó en Jerusalén, sin saberlo su padres. Creyendo que estaría en la caravana, hicieron un día de camino, y le buscaban entre los parientes y conocidos; pero, al no encontrarle, se volvieron a Jerusalén en su busca. Al cabo de tres días, le encontraron en el Templo sentado en medio de los maestros, escuchándoles y haciéndoles preguntas; todos los que le oían, estaban estupefactos por su inteligencia y sus respuestas. Cuando le vieron quedaron sorprendidos y su madre le dijo: «Hijo, ¿por qué nos has hecho esto? Mira, tu padre y yo, angustiados, te andábamos buscando.» Él les dijo: «Y ¿por qué me buscabais? ¿No sabíais que yo debía estar en la casa de mi Padre?» Pero ellos no comprendieron la respuesta que les dio. Bajó con ellos, vino a Nazaret y vivía sujeto a ellos. Su madre conservaba cuidadosamente todas las cosas en su corazón.
San Lucas 12:35-40 «Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»
San Lucas 10:1-9 Después de esto, designó el Señor a otros setenta y dos y los envió por delante, de dos en dos, a todas las ciudades y sitios adonde él había de ir Y les dijo: «La mies es mucha y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino. En la casa en que entréis, decid primero: `Paz a esta casa.’ Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros Permaneced en la misma casa, comed y bebed lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan; curad los enfermos que haya en ella, y decidles: `El Reino de Dios está cerca de vosotros.’