Santa Isabel la católica, ora pro nobis



Su causa de beatificación está aún en trámite desde 1929; una violenta campaña ha logrado hasta hoy postergar su final. Jean Dumont diria en la víspera del V Centenario estas palabras que hacemos propias: <Condenados al silencio, amordazados, los promotores de su beatificación lo habían dicho magníficamente: Isabel es «un modelo para las adolescentes, las mujeres, las madres y los jefes de gobierno». Es decir, para todos aquellos y todas aquellas que en la actual depravación, necesitan al máximo este modelo católico que se nos ha ofrecido para «iluminación del alma». Este modelo, ocasión, pues, de la más pertinente beatificación, que se han esforzado en apagar>

No nos queda sino la esperanza que la de aguardar, de rezar y de divulgar su vida y su causa, rezándole, mientras tanto para que otorgue sobre nosotros su protección para que Dios nos dé mujeres bravas, mujeres santas que sean capaces de grandes empresas.

Santa Isabel la católica, ora pro nobis

JeAN DuMONT, «Reconquista de la historia. Santa Isabel la Católica», 717.

Felicité de Lamennais



El padre del catolicismo liberal es el sacerdote apóstata Hugues-Felicité Robert de Lamennais. Revelando las primeras señales de orgullo insaciable que marcará su vida pública, llevándolo a la apostasía, ya en 1817 Lamennais se imaginaba a sí mismo el fundador de una nueva escuela filosófica. «Mi sistema señala el réquiem de la filosofía escolástica», proclamaba con arrogancia.

Asociándose a la insurrección de 1830, Lamennais publica el libro Des progrès de la révolution et de la guerre contre l’église, en el cual rompe formalmente con la monarquía y pone sus esperanzas en una «república liberal» fundada sobre «una inmensa libertad política». Lamennais admite que seguiría
un período de anarquía, que sin embargo él creia necesario para hacer prevalecer la libertad. En ese intervalo, para que la libertad pudiese reinar, la Iglesia debería retirarse de la vida pública. Este libro, condenado por el arzobispo de París, Mons.de Quélen, es con razón definido por Emmanuel Barbier «el acta de nacimiento del catolicismo liberal»

ENCICLOPEDIA ESPASA-CALPE,
1. 29, p. 410, S.V. «Lamennais, Hugo
Felicidad Roberto der

Emmanuel BARBIER, Histoire, vol. I, p. 5.

Oración

Espíritu de Sabiduría, domina todos mis pensamientos, palabras y obras

Evangelio

San Lucas 1:41-50
En cuanto oyó Isabel el saludo de María, saltó de gozo el niño en su seno, Isabel quedó llena de Espíritu Santo y exclamó a gritos: «Bendita tú entre las mujeres y bendito el fruto de tu seno; y ¿de dónde a mí que venga a verme la madre de mi Señor? Porque apenas llegó a mis oídos la voz de tu saludo, saltó de gozo el niño en mi seno. ¡Feliz la que ha creído que se cumplirían las cosas que le fueron dichas de parte del Señor!» Y dijo María: «Alaba mi alma la grandeza del Señor y mi espíritu se alegra en Dios mi salvador porque ha puesto los ojos en la pequeñez de su esclava, por eso desde ahora todas las generaciones me llamarán bienaventurada, porque ha hecho en mi favor cosas grandes el Poderoso, Santo es su nombre y su misericordia alcanza de generación en generación a los que le temen.

Palabra del Señor

Desempleo



Una de las mayores preocupaciones relacionadas con la IA, es el impacto que esta tecnología tendrá sobre el mercado laboral, especialmente sobre trabajos analíticos altamente susceptibles a la automatización, lo cual se traducirá en millones de desempleados en todo el mundo. Son quienes conformarán la próxima ‘clase inútil’ de Harari. Particularmente influyentes son los trabajos de los investigadores de la Universidad de Oxford, Carl Frey y Michael Osborne, quienes en 2013 estimaron que un 47% de las 702 ocupaciones que analizaron en EE.UU.estaban bajo riesgo de ser automatizados y del economista británico Daniel Susskind quien en ‘Un mundo sin trabajo’ (2020) argumenta que los estados intervencionistas serán necesarios para amortiguar el impacto
económico y político del desempleo masivo. Propuestas como la Renta Básica Universal (RBI), hoy adornadas con falsos discursos de justicia e igualdad, se entienden mucho mejor en este contexto.
La IA es una tecnología disruptiva que ofrece grandes oportunidades, pero también plantea serios riesgos y amenazas a nuestro bienestar y libertad. En el corto y mediano plazo son especialmente sensibles los temas de vigilancia estatal o corporativa privada y la vulneración de la privacidad mientras que, en el largo plazo,las propuestas de fusion hombre-máquina planteadas por los
transhumanistas pasan por instrumentalizar al ser humano. Pero: Somos los seres humanos meros instrumentos? En 1983, el psicólogo estadounidense Howard Gardner elaboró la ‘Teoría de inteligencias múltiples como respuesta a las limitantes pruebas psicométricas. Como parte de su teoría, Gardner identificó los siguientes tipos de inteligencia:

(i) Lógico-matemática, o la capacidad para establecer relaciones y discernir patrones lógico-numéricos;
ii) Lingüístico-verbal, referida a la sensibilidad a los sonidos, palabras y ritmos del lenguaje escrito y verbal;
(iii) Visual-espacial, o la habilidad para percibir el mundo con precisión mediante el dibujo o la pintura e interpretar imágenes, gráficos y mapas de manera competente;
(iv) Musical, o la habilidad para producir, comprender e interpretar la música, su estructura, patrones
y sonidos;
(v) Corporal-cinestésica, o la capacidad para expresar, controlar y realizar movimientos precisos con el cuerpo;
(vi) Inteligencia interpersonal, o la capacidad para interactuar con y responder a los humores y actitudes de terceros con discernimiento;
(vii) Inteligencia intrapersonal, o la habilidad para comprender y evaluar nuestros propias emociones y estados de ánimo para guiar nuestro comportamiento;
(viii) Inteligencia natural, o la capacidad para entender a los seres vivos y leer’ la naturaleza, y;
(ix) Inteligencia existencial, o la capacidad para abordar preguntas de carácter ontológico como :Por qué vivimos y/o morimos?

La Renta Básica Universal propone un programa gubernamental en el cual cada ciudadano mayor de edad recibe un ingreso fijo en plazos predeterminados. Sus objetivos declarados son aliviar la pobreza y remplazar programas sociales similares afectados por la burocracia. Para un tratamiento más profundo y detallado del tema, aunque ligeramente sesgado a favor de la RBI, consultar el texto de Sammeroff, A. (2019) Universal Basic Income: For and Against, Rational Rise Press: Australia


La Masoneria irrumpe en las Cortes católicas: el asalto a la Compañía de Jesús



La primera alarma que se dio en España vino de un jesuita: el padre Rábago, confesor de Femando VI, a quien venía aconsejando desde hacía tiempo, que prohibiera la secta en sus Estados. Expuso sus temores, además, en memorial dirigido al rey, que Menéndez Pelayo resumió en sus principales ideas:

<Este negocio de los francmasones – decia- no es cosa de burla o bagatela, sino de gravísima importancia [..] Casi todas las herejías han comenzado por juntas v conventículos secretos>.

Y aconsejaba al rey que publicase un edicto, vedando, so graves penas, tales reuniones, y destituyendo de su empleo a todo militar o marino que en ellas se hubiese alistado, y tratándolos como reos de fe, por via inquisitorial, <Lo bueno y honesto no se esconde entre sombras, y solo las malas obras huyen
de la luz [recogiendo la cita de Benedicto XIV en Próvidas]. Y terminaba diciendo que aunque no llegasen a cuatro millones los francmasones esparcidos por Europa, como la voz pública aseveraba, por lo menos serían medio millón, la mayor parte gente noble, muchos militares, <deistas casi todos, hombres sin más religión que su interés y libertinaje> por lo cual era de temer, en concepto del jesuita montañés, que aspirasen nada menos que a la conquista de Europa, acaudillados por el rey Federico de Prusia. <Debajo de esas apariencias ridículas se oculta tanto fuego, que puede, cuando reviente, abrasar a Europa y trastornar la religión y el Estado>.

Ni exageraba ni utilizaba otros argumentos que los del papa en su reciente condena, la segunda, contra la secta. Según Menéndez Pelayo, este memorial, basado en Próvidas, fue lo que decidió a Femando VI a firmar, en Araniuez, el 2 de julio de 1751, tres meses después de la publicación de la constitución pontificia, el decreto contra la Masonería, <encargando especial vigilancia a los capitanes
generales, gobernadores de plazas, jefes militares e intendentes del Ejército y de la Armada>.

Por entonces, sigue diciendo el historiador, el único español que parece haber tenido noticia de las tramas masónicas era el franciscano fray José Torrubia cronista general de su Orden, que suponía eran ciento veintinueve las logias <derramadas por Europa, pero de España dice expresamente que había pocas, y que el mayor peligro estaba en nuestras colonias [..]>;

<Comoquiera, el padre Torrubia juzgó conveniente difundir, a manera de antídoto, un libro rotulado Centinela contra francamasones. Discursos sobre su origen, instituto, secreto y juramento. Descúbrese la cifra con que se escriben y las acciones, señas y palabras con que se conocen. Para impugnarlos transcribe literalmente, traducida por él del italiano al castellano, una pastoral de monseñor Justiniani, obispo de Vintimilla>. Pero la Orden que figuraba en la vanguardia de la lucha antimasónica era la del confesor real

La historia de España (Ciudadela, 2007), selección de textos escogidos de la ingente producción de Marcelino Menéndez Pelayo, realizada en su día por Jorge Vigón y Suerodíaz (1893-1978).

Marcelino Menéndez Pelayo, La historia de España, pp. 201-202

Sobre la conducta a seguir en las tierras descubiertas (testamento de la reina Isabel)



«Tierra Firme del mar Océano, descubierto y por descubrir, nuestra principal intención fue, al tiempo que lo suplicamos al Papa Alejandro VI, de buena memoria, que nos hizo la dicha concesión, de procurar inducir y traer los pueblos de ellas, y los convertir a nuestra Santa Fe Católica, enviar a su dicha personas doctas y temerosas de Dios, para instruir los vecinos y moradores de ellas a la Fe Católica, y los doctrinar y enseñar buenas costumbres, poner en ello la diligencia debida, según más largamente en las letras de dicha concesión se contiene. Suplico al Rey mi señor muy afectuosamente, y encargo y mando a la Princesa mi hija, y al Principe su marido que así lo hagan y
cumplan, y que este sea su principal fin y en ello pongan mucha diligencia, y no consientan ni den lugar a que los indios, vecinos y moradores de las dichas Indias y Tierra Firme, ganadas y por ganar, reciban agravio alguno en sus personas y bienes; mas manden que sean bien y justamente tratados; y, si algún agravio han recibido, lo remedien y provean, de manera que no se exceda alguna cosa de lo que por las Letras Apostólicas de la dicha concesión nos es mandado»

Dicho testamento fue incluido en las Leyes Indias, ley lº, tít. X, 1 VI.

La esencia del catolicismo liberal

La esencia del catolicismo liberal

En los católicos liberales encontramos un profundo anhelo por un estado de cosas más igualitario y permisivista. Había muchas tendencias, unas más radicales otras menos. Todas, empero, animadas de un espíritu liberal contrario a la autoridad y, sobre todo, fundamentalmente optimista acerca de los tiempos nuevos inaugurados por la Revolución de 1789.

En oposición al doble principio de jerarquía y de autoridad, dos nociones concebidas como valores metafísicos expresan bien el espíritu liberal: igualdad absoluta y libertad completa. Una persona animada del espíritu liberal, sujeta a la autoridad de otra, odia en primer lugar el yugo que en concreto pesa sobre ella. En segundo lugar, odia genéricamente todas las autoridades y todos los rugos, y más aún el mismo principio de autoridad. Y porque odia toda autoridad, odia también toda superioridad, de cualquier orden que sea. El espíritu liberal puede de esta manera conducir al completo igualitarismo.

Los católicos liberales proponían la igualdad en la esfera política, con la supresión de las diferencias entre gobernantes y gobernados. El poder, decían, no viene de Dios mas del pueblo. Proscribían la monarquía como intrínsecamente maligna y aclamaban la democracia como la única forma legítima de gobierno.

Algunos buscaban también establecer la igualdad en la sociedad, atenuando las diferencias derivadas de la propiedad privada. De donde emergian algunas tendencias ya claramente colectivistas.
Los católicos liberales presentaban sus proposiciones no tanto como deducciones lógicas de ciertos postulados teóricos, sino más bien como una inconteniblo exigencia del espíritu del tiempo. A su parecer, no obstante algunos excesos, la Revolución de 1789 había tenido el innegable mérito de hacer desaparecer las estructuras opresivas propias del Ancien Régime, y de inaugurar por tanto la modernidad bajo la égida de la libertad. Tal curso de acontecimientos, sentenciaban ellos, era ya irreversible, y cuanto antes la Iglesia tomase nota de ello, adaptándose a los nuevos tiempos, menos traumática sería su transición hacia la modernidad.

El catolicismo liberal quería, pues, «bautizar» la Revolución de 1789, tal como- más adelante lo veremos – la Tdl buscará «bautizar» la de 191 7. «Nosotros aceptamos e invocamos los principios y las libertades proclamadas en 1789», se jactaba Charles de Montalembert, líder de la corriente católica liberal

Charles DE MONTALEMBERT, L’Église libre dans l’État libre, discurso del 20 agosto 1863, in Emmanuel BARBIER, Histoire, vol. I, pp. 33-34.

Oración

Que escuche dócilmente la voz de tus inspiraciones y las siga, hallando en tu misericordia un amparo contra mi debilidad

Evangelio

San Lucas 11:27-28
Estaba él diciendo estas cosas cuando alzó la voz una mujer de entre la gente y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!» Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la palabra de Dios y la guardan.»


Palabra del Señor