Evangelio

San Mateo 24:3-13
Estando luego sentado en el monte de los Olivos, se acercaron a él en privado sus discípulos, y le dijeron: «Dinos cuándo sucederá eso, y cuál será el signo de tu venida y del fin del mundo.» Jesús les respondió: «Mirad que no os engañe nadie. Porque vendrán muchos en mi nombre diciendo: `Yo soy el Cristo’, y engañarán a muchos. Oiréis también hablar de guerras y rumores de guerras. ¡Cuidado, no os alarméis! Porque eso es necesario que suceda, pero no es todavía el fin. Pues se levantará nación contra nación y reino contra reino, y habrá en diversos lugares hambre y terremotos. Todo esto será el comienzo de los dolores de alumbramiento. «Entonces os entregarán a la tortura y os matarán, y seréis odiados de todas las naciones por causa de mi nombre Muchos se escandalizarán entonces y se traicionarán y odiarán mutuamente Surgirán muchos falsos profetas, que engañarán a muchos. Y al crecer cada vez más la iniquidad, la caridad de muchos se enfriará. Pero el que persevere hasta el fin, ése se salvará.

Oración

Para procurar vuestra Gloria, el bien de las almas y mi propia santificación. Espíritu Santo ilumina mi entendimiento y fortifica mi voluntad. Señor dame el balance divino en mi vida. Gloria a ti Señor

Evangelio

San Lucas 19:41-47
Al acercarse y ver la ciudad, lloró por ella, diciendo: «¡Si también tú conocieras en este día el mensaje de paz! Pero ahora ha quedado oculto a tus ojos Porque vendrán días sobre ti en que tus enemigos te rodearán de empalizadas, te cercarán y te apretarán por todas partes, te estrellarán contra el suelo a ti y a tus hijos que estén dentro de ti y no dejarán en ti piedra sobre piedra, porque no has conocido el tiempo de tu visita.» Entró en el Templo y comenzó a echar fuera a los que vendían, diciéndoles: «Está escrito: Mi Casa será Casa de oración. ¡Pero vosotros la habéis hecho una cueva de bandidos!» Enseñaba todos los días en el Templo. Por su parte, los sumos sacerdotes, los escribas y también los notables del pueblo buscaban matarle,

Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre lo que debo escribir

Evangelio

San Mateo 16:24-27
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta

Súper bienestar



Esta es la pregunta que plantea el filósofo utilitarista británico David Pearce nuevas condiciones no son acompañadas por una calidad de vida excepcional? quien propone el ‘súper bienestar’, tercer y último gran objetivo de la religión transhumanista, para completar el tránsito del mediocre Homo sapiens hacia la divinidad. Pearce articula este proceso en su manifiesto ‘El imperativo hedonista en el cual propone la aplicación de herramientas biotecnológicas para erradicar el sufrimiento y dolor en todos los seres sintientes, no solo en los seres humanos. El suyo es un plan ambicioso que busca acabar con nuestro esclavizante darwinismo para lograr niveles de placer inimaginables. Para Pearce no es descabellado hablar de una ‘felicidad eterna’ – eternal bliss alcanzable mediante la manipulación controlada de hormonas como la dopamina-la hormona del placer – y la serotonina – la hormona de la felicidad – regulando sus niveles según nuestras nuevas necesidades de bienestar general.

Si bien Pearce muestra amplios conocimientos sobre genética, neuro fisiología y neurociencias, los cuales despliega con competencia en su manifiesto hedonista, los procesos que busca implementar y los resultados que aspira a lograr caen nuevamente en la especulación. Ninguna de las manipulaciones genéticas que propone para regular voluntariamente nuestros niveles y umbrales de placer han sido respaldadas por literatura científica. Más aún, Pearce recurre a especulaciones metafísicas y problemáticos reduccionismos al afirmar que la felicidad de los seres humanos depende exclusivamente de sus niveles hormonales y genes. Como bien anota Rubin:, por más imperfectos que seamos, asumir a priori que hemos llegado a un punto evolutivo muerto es asumir que la ciencia ya tiene todas las respuestas sobre nuestras limitaciones y potencialidades fisicas, intelectuales y psicológicas.

Las dos últimas son particularmente preocupantes, máxime si consideramos que nuestros conocimientos actuales y nivel de comprensión sobre el funcionamiento del cerebro y la conciencia son muy limitados. Implementar los cambios propuestos por Pearce considerando estas falencias es, en el mejor caso, una irresponsabilidad, y en el peor, un desprecio absoluto por lo que somos como especie.

» El manifiesto completo, en inglés, puede ser consultado en https://
http://www.hedweb.com/welcome.htm

La entrevista a Pearce – en inglés con subtítulos en español -está disponible Youtube https://www.voutube.com/watch?
v=9J3YtX4syik&t=46s

Rubin, C.T. (2014) Eclipse of Man: Human Extinction and the Meaning of Progress, Encounter Books: New York.

Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre en lo que debo callar

Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre como debo decir las cosas