Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre lo que debo escribir

Evangelio

San Mateo 16:24-27
Entonces dijo Jesús a sus discípulos: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, tome su cruz y sígame. Porque quien quiera salvar su vida, la perderá, pero quien pierda su vida por mí, la encontrará. Pues ¿de qué le servirá al hombre ganar el mundo entero, si arruina su vida? O ¿qué puede dar el hombre a cambio de su vida? «Porque el Hijo del hombre ha de venir en la gloria de su Padre, con sus ángeles, y entonces pagará a cada uno según su conducta

Súper bienestar



Esta es la pregunta que plantea el filósofo utilitarista británico David Pearce nuevas condiciones no son acompañadas por una calidad de vida excepcional? quien propone el ‘súper bienestar’, tercer y último gran objetivo de la religión transhumanista, para completar el tránsito del mediocre Homo sapiens hacia la divinidad. Pearce articula este proceso en su manifiesto ‘El imperativo hedonista en el cual propone la aplicación de herramientas biotecnológicas para erradicar el sufrimiento y dolor en todos los seres sintientes, no solo en los seres humanos. El suyo es un plan ambicioso que busca acabar con nuestro esclavizante darwinismo para lograr niveles de placer inimaginables. Para Pearce no es descabellado hablar de una ‘felicidad eterna’ – eternal bliss alcanzable mediante la manipulación controlada de hormonas como la dopamina-la hormona del placer – y la serotonina – la hormona de la felicidad – regulando sus niveles según nuestras nuevas necesidades de bienestar general.

Si bien Pearce muestra amplios conocimientos sobre genética, neuro fisiología y neurociencias, los cuales despliega con competencia en su manifiesto hedonista, los procesos que busca implementar y los resultados que aspira a lograr caen nuevamente en la especulación. Ninguna de las manipulaciones genéticas que propone para regular voluntariamente nuestros niveles y umbrales de placer han sido respaldadas por literatura científica. Más aún, Pearce recurre a especulaciones metafísicas y problemáticos reduccionismos al afirmar que la felicidad de los seres humanos depende exclusivamente de sus niveles hormonales y genes. Como bien anota Rubin:, por más imperfectos que seamos, asumir a priori que hemos llegado a un punto evolutivo muerto es asumir que la ciencia ya tiene todas las respuestas sobre nuestras limitaciones y potencialidades fisicas, intelectuales y psicológicas.

Las dos últimas son particularmente preocupantes, máxime si consideramos que nuestros conocimientos actuales y nivel de comprensión sobre el funcionamiento del cerebro y la conciencia son muy limitados. Implementar los cambios propuestos por Pearce considerando estas falencias es, en el mejor caso, una irresponsabilidad, y en el peor, un desprecio absoluto por lo que somos como especie.

» El manifiesto completo, en inglés, puede ser consultado en https://
http://www.hedweb.com/welcome.htm

La entrevista a Pearce – en inglés con subtítulos en español -está disponible Youtube https://www.voutube.com/watch?
v=9J3YtX4syik&t=46s

Rubin, C.T. (2014) Eclipse of Man: Human Extinction and the Meaning of Progress, Encounter Books: New York.

Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre en lo que debo callar

Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

Evangelio

San Lucas 12:35-40
«Tened ceñida la cintura y las lámparas encendidas, y sed como hombres que esperan a que su señor vuelva de la boda, para que, en cuanto llegue y llame, al instante le abran. Dichosos los siervos a quienes el señor, al venir, encuentre despiertos: yo os aseguro que se ceñirá, los hará ponerse a la mesa y, yendo de uno a otro, les servirá. Que venga en la segunda vigilia o en la tercera, si los encuentra así, ¡dichosos ellos! Entendedlo bien: si el dueño de casa supiese a qué hora iba a venir el ladrón, no dejaría que le horadasen su casa. Estad también vosotros preparados, porque cuando menos lo penséis, vendrá el Hijo del hombre.»

Palabra del Señor

Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre como debo decir las cosas

Evangelio

San Mateo 6:24-33
«Nadie puede servir a dos señores; porque aborrecerá a uno y amará al otro; o bien se entregará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y al Dinero. «Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo más que el vestido? Mirad las aves del cielo: no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro Padre celestial las alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellas? Por lo demás, ¿quién de vosotros puede, por más que se preocupe, añadir un solo codo a la medida de su vida? Y del vestido, ¿por qué preocuparos? Observad los lirios del campo, cómo crecen; no se fatigan, ni hilan. Pero yo os digo que ni Salomón, en toda su gloria, se vistió como uno de ellos. Pues si a la hierba del campo, que hoy es y mañana se echa al horno, Dios así la viste, ¿no lo hará mucho más con vosotros, hombres de poca fe? No andéis, pues, preocupados diciendo: ¿Qué vamos a comer?, ¿qué vamos a beber?, ¿con qué vamos a vestirnos? Que por todas esas cosas se afanan los gentiles; pues ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscad primero el Reino de Dios y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura.

Evangelio

San Mateo 17:1-9
Seis días después, toma Jesús consigo a Pedro, a Santiago y a su hermano Juan, y los lleva aparte, a un monte alto. Y se transfiguró delante de ellos: su rostro se puso brillante como el sol y sus vestidos se volvieron blancos como la luz. En esto, se les aparecieron Moisés y Elías que conversaban con él. Tomando Pedro la palabra, dijo a Jesús: «Señor, bueno es estarnos aquí. Si quieres, haré aquí tres tiendas, una para ti, otra para Moisés y otra para Elías.» Todavía estaba hablando, cuando una nube luminosa los cubrió con su sombra y de la nube salió una voz que decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; escuchadle.» Al oír esto los discípulos cayeron rostro en tierra llenos de miedo Mas Jesús, acercándose a ellos, los tocó y dijo: «Levantaos, no tengáis miedo.» Ellos alzaron sus ojos y no vieron a nadie más que a Jesús solo. Y cuando bajaban del monte, Jesús les ordenó: «No contéis a nadie la visión hasta que el Hijo del hombre haya resucitado de entre los muertos.»

Palabra del Señor

Oración

Oh Espíritu Santo, amor del Padre y del Hijo, inspírame siempre en lo que debo decir