Los judíos esenios
El útimo grupo relevante de entre los judíos del siglo I (podrían identificarse más, pero nos centraremos en los principales) son los judíos esenios. Sus orígenes pueden trazarse hacia mediados del siglo II a.C., luego de la revuelta macabea. Aunque hay algunos que lo discuten, en gran parte se los ha identificado con los judíos de la comunidad de Qumrán asociada a los famosos Rollos del Mar Muerto, es decir, la colección de 972 manuscritos antiguos descubiertos en cuevas en 1947.
El descubrimiento de los rollos de Qumrán ha dado lugar a una revolución en los estudios bíblicos y entre ello ha quedado fuertemente en cuestión la creencia de que los judíos tenían un canon definido antes de la era cristiana. Asi, Julio Trebolle, miembro del Comité Internacional de Edición de los Manuscritos del Mar Muerto, nos dice que, con el hallazgo de estos, el límite entre lo canónico y lo No canónico «se ha vuelto muy borroso», A su vez, Eva Mroczek, Ph. D. por la Universidad de Toronto y Directora del Programna de Estudios Judíos en la Universidad de California, Davis, reporta que el análisis de cómo ciertos textos no bíblicos fueron tratados como inspirados y autoritativos por los judíos de la comunidad de Qumrán «ha llevado a la mayoría de académicos a concluir que no habia todavía un canon de la Biblia -como una lista ‘oficial y exclusiva de libros que eran vistos como una tabla de contenido’ de la Biblia judía- hasta al menos el primer siglo d.C., con cierta diversidad persistiendo en siglos posteriores»
Ahora, hay protestantes que han aducido que la Carta Haláquica (4QMMT) muestra que lo judíos de Qumrán tenían un canon ya definido. Sin embargo, la Carta Haláquica, datada en torno al 150 a.C., a lo más muestra que los judíos de Qumrán podrían haber tenido una estructura tripartida, pero no nos dice exactamente qué libros componían esa estructura. Como señala Lee Martin McDonald: “Este texto muestra una división triple o cuádruple de la colección hebrea de las Escrituras, pero no está claro qué habia en cada uno de estos grupos. (…) Las citas o alusiones a las Escrituras en 4QMMT son a pasajes de Levítico, Números y Deuteronomio, y no se menciona ninguna otra parte de las Escrituras del Antiguo Testamento que uno deba obedecer. Ninguna bendición o maldición está relacionada con ninguna otra parte de las Escrituras del AT excepto la Ley. La mención de David puede ser una referencia a los Salmos (..). Si bien 4QMMT puede indicar una división triple de las Escrituras hebreas en sus etapas iniciales, el canon aún no habia alcanzado su forma final en el momento de escribirse este texto»
Es más, ¡hasta se ha puesto en cuestión si la Carta Haláquica realmente se está mostrando una estructura tripartita! Tal cuestionamiento lo ha desarrollado en su artículo «La no atestación de un canon tripartito en 4QMMT»22 nada menos que Eugene Ulrich, Ph. D. por la Universidad de Harvard, profesor de Escrituras Hebreas en la Universidad de Notre Dame, experto en los rollos del Mar Muerto (coautor, junto con Martin Abegg y Peter Flint, de The Dead Sea Scrolls Bible. McDonlad coincide: «La ‘referencia explícita al canon tripartito’ a la que se refiere Schiffman no es para nada explícita. Solo este texto aislado sugiere que existen más escritos, pero la bendición o la disciplina provienen solo de guardar o no guardar la ley de Moisés (Torá). Además, no se puede argumentar a partir de esta referencia que ley’ se refiere a todas las Escrituras de la Biblia hebrea, ya que cada cita bíblica especifica en 4QMMT es del Pentateuco», Por otra parte, en el lado protestante también se ha llegado a decir que los judíos de Qumrán condenaron los libros deuterocanónicos en la Obra Sadoquita, también conocida como Documento de Damasco. ¡Pero tal supuesta condena no aparece en ninguna parte de dicho libro! Más bien nos refuerza la tesis de que los judíos no tenían un canon cerrado antes de Cristo porque, como apunta el académico judío Joseph Angel, Ph. D. por la New York University, «el Documento de Damasco cita Jubileos como fuente escritural autoritativa. Asimismo, dice el académico reformado James VanderKam, Ph. D. por la Universidad de Harvard: «En el Documento de Damasco, [Iubileosl es citado como fuente de información precisa sobre los tiempos de la ceguera de Israel. El contexto en el que se sitúa es sugerente: «… por tanto, el hombre se obligará con juramento a volver a la Ley de Moisés, porque en ella todas las cosas están estrictamente definidas. En cuanto
a la determinacion exacta de los tiempos de la ceguera de Israel, está estrictamente definido en el Libro de las Divisiones’ (…). Aquí se hace un punto primero con la Torá de Moisés y luego con Jubileos (llamado Libro de las Divisiones en las fuentes hebreas)» Es más, tenemos evidencia que apunta a que incluso libros deuterocanónicos podrían haber sido considerados como canónicos en la comunidad de Oumrán o al menos parte relevante de la misma. Conforme a la definición de evidencia dada por el filosofo protestante William Lane Craig: «Decir que hay evidencia para alguna hipótesis es decir que la hipótesis es más probable dados ciertos hechos de lo que habría sido sin ellos». En ese contexto aparte del hecho de que, como reporta el académico John Bergsma, «se encontraron al menos cinco copias de Tobit en Qumrán, lo cual supera a las que se halló para alrededor de una docena de los ‘libros bíblicos’ del Antiguo Testamento», tenemos evidencia aún más elocuente y específica para el caso del libro de Eclesiástico. Como señala Emanuel Tov, profesor de la Universidad Hebrea de Jerusalén, entre los textos de Qumrán «hay un diseño especial para las unidades poéticas que es prácticamente exclusivo de los textos bíblicos (incluido Eclesiástico), y no encuentra en ninguna de las comnposiciones poéticas no bíblicas»
Ahora, alguno podría plantear que hay contradicción entre esto y lo siguiente que dice Emanuel Tov en un pie de página: «Este diseño probablemente implica que ben Sirá (Eclesiástico] fue considerado como bíblico, necesariamente por la comunidad de Qumrán, pero sí por los escribas de 2QSi», Pero si alguno objetare ello, solo estaría demostrando que no está entendiendo el argumento. Veamos:
i) No estamos aquí diciendo que lo de estatus canónico lo diga Emanuel Tov, sino que únicamente vinculamos a ese autor con la idea de un diseño especial del libro de Eclesiástico entre los manuscritos de Qumrán;
ii) No decimos que lo del diseño especial necesariamente prueba que toda la comunidad de Qumrán consideró a Eclesiástico como canónico, lo que decimos es que ello «apunta a» o es evidencia a favor
de» eso, es decir, no decimos que lo prueba con 100% de certeza («necesariamente», como dice Tov) pero sí que almenos hace aumentar la probabilidad;
iii) La propia citade Tov es compatible con nuestro planteamiento porque el hecho de que el o los escribas de ese fragmento de Eclesiástico pueden haberlo considerado Escritura, que es lo que refiere el pie de página Tov, aumenta la probabilidad de que tal libro pueda haber sido considerado canónico,
pues los escribas no eran mienmbros aislados de la comunidad de Qumrán sino más bien miembros representativos y relevantes.
Ante ello, algunos protestantes intentan insistir en que los judíos de Qumrán rechazaron los deuterocanónicos porque en Qumrán solo se han encontrado comentarios de los libros del canon protestante del Antiguo Testamento y no de ningún deuterocanónico. Pero ese es un argumento absolutamente débil y una total falacia de argumento desde el silencio. Resulta que, como apunta Michael Knibb, Ph. D. por el King’s College, «doce de estos comentarios de libros proféticos (cinco de Isaías, dos para Oseas y Sofonías, respectivamente, y uno para Miqueas, Nahum y Habacuc, respectivamente), mientras que los tres restantes son comentarios del libro de Salmos»,
Esto significa que en Qumrán se ha encontrado comentarios de solo 7 de los 39 libros del canon del Antiguo Testamento protestante (y que también están, por supuesto, en el canon católico). Esto significa que el 82% de libros del Antiguo Testamento protestante no recibieron comentarios en Qumrán. Inferirían por ello los protestantes que los judíos de Qumrán rechazaron todos esos otros libros? No, ¿verdad? Entonces no pueden inferir automáticamente lo mismo contra los deuterocanónicos. En últina instancia, hay protestantes que, en una movida desesperada, han intentado desdeñar todo el testimonio de los judíos esenios de la comunidad de Qumnrán sobre el canon del Antiguo Testamento aduciendo que se trataba simplemente de un grupo sectario y apartado. Sin embargo, es poco sabio desdeňar el testimonio de la comunidad de Qumrán. Para empezar, Qumrán se ubica en el desierto de Judea y, por tanto, se vincula a la zona de Palestina, la cual es el área más relevante del Judaísmo.
De ahí gue la inmensa mayoría de académicos que han escritos libros enteros sobre el canon incluyan a este grupo en sus análisis sobre el testimonio judío. Ninguno de ellos dice: “Ah, el único grupo importante era los fariseos, así que solo nos vamos a centrar en ese». Asimismo, es ignorante el ver a los judíos de Qumrán como teniendo poca relevancia para el Cristianismo cuando muchos académicos han encontrado múltiples conexiones entre la comunidad de Qumrán y el Cristianismo primitivo (lo cual, por supuesto, no es lo mismo a afirmar que los cristianos conversaban con los judíos de Qumrán como si fueran vecinos del mismo barrio). Como explica Ally Huffmire, «los Rollos del Mar Muerto han demostrado ser de gran interés para los estudiosos porque iluminan la comprensión moderna del judaísmo del Segundo Templo (ca. 500 a. C. a 70 d. C.) y el contexto del emergente Movimiento de Jesús. Los debates han cambiado en muchas áreas del estudio bíblico debido a los rollos», Es más, hasta hay libros enteros sobre la relación entre la comunidad de Qumrán y el Cristianismo como Qumran and Christian Originsl, cuya descripción es la siguiente: «Entre los descubrimientos arqueológicos de la era moderna, el sitio de Qumran y los Rollos del Mar Muerto son algunos de los más significativos. Estos hallazgos ofrecen una rica comprensión no solo del Judaismo sino también del Nuevo Testamento cristiano. (…) Qumran and Christian Origins examina el marco hermenéutico de la erudición de Qumran, los patrones para relacionar los rollos con el Cristianismo primitivo y los desafíos metodológicos que enfrentan las comparaciones entre los textos de Qumran y
los escritos del Nuevo Testamento. En una evaluación crítica de puntos de vista anteriores, Frey ofrece un resumen del impacto de los Rollos en nuestros puntos de vista del Jesús histórico, Pablo y su lenguaje, y la literatura joánica. Frey luego considera cómo los Pergaminos informan nuestra comprensión de los orígenes y el significado del apocalipsis, los conceptos antiguos de la autoridad de
las Escrituras y el crecimiento del canon bíblico».
Eva Mroczek, «Hidden Scriptures, then and now: Rediscovering ‘apocrypha», Interpretation: A Journal of Bible and Theology, vol. 72, n° 4, 2018, p. 387
Julio Trebolle, «Los manuscritos de Qumrán», conferencia para el Instituto Universitario de Ciencias de las Religiones de la Universidad Complutense de Madrid (España), 14 de junio de 2021
Lee Martin McDonald, The Biblical Canon: Its Origin, Transmission, and Authority, Baker Academic, Grand Rapids, 2013, ch. 4
Eugene Ulrich, «The non-attestation of a tripartite canon in 4QMMT», The Catholic Biblical Quarterly, vol. 65, n° 2, 2003
